Han pasado algo más de 6 meses desde que Google Fiber comenzase a operar en Kansas City, ofreciendo a los habitantes de esta ciudad una conexión FTTH de 1 Gbps (tanto en subida como en bajada) por un precio de 70 dólares al mes además de un servicio básico de acceso gratuito con 5 Mbps de velocidad (tras pagar los costes de instalación que rondan los 300 dólares). La irrupción de Google en el sector de los operadores era algo que no iba a pasar inadvertido y, gracias a este proyecto piloto, comienzan a verse algunos efectos en el sector de las telecomunicaciones de Estados Unidos que muestran que Google Fiber puede ser un importante tractor que haga evolucionar este mercado.

Google Fiber Space - Kansas City

¿Y en qué ha cambiado las cosas Google Fiber? Si bien el alcance de Google Fiber está muy acotado (Kansas City solamente) y es un proyecto piloto que requiere una gran inversión inicial (la fibra es propiedad de Google y ellos mismos la han desplegado), la oferta comercial es muy competitiva y 70 dólares es muy buen precio, al menos bajo mi punto de vista, para una conexión de estas características que abre la puerta a una posible migración de usuarios hacia este servicio (máxime si tenemos en cuenta que regalan accesos de 5 Mbps que, en algunas zonas de España, es la velocidad máxima que se ofrece de manera comercial).

Estimulación de la competencia

Esta reactivación de la oferta ha provocado que el resto de operadores que prestan servicio en Kansas City tengan que reaccionar para no enfrentarse a una sangría de abonados que deciden abrazar la fibra de Google. Time Warner Cable, por ejemplo, ha optado por adaptar su oferta al nuevo escenario subiendo la velocidad de su conexión desde 10 Mbps a 15 Mbps además de bajar el precio de la cuota desde los 45 dólares hasta los 30 dólares.

Si bien los servicios son distintos entre sí (25 dólares durante 12 meses por el acceso a 5 Mbps o bien 70 dólares más para subir a 1 Gbps en el caso de Google Fiber y 30 dólares al mes por 15 Mbps de Time Warner Cable), la llegada de Google Fiber a Kansas City y su potente oferta está provocando las primeras reacciones de un sector que, de manera natural, tiende a estancar su oferta cuando su base de clientes es estable y reina un cierto equilibrio en su ámbito de operación.

Google Fiber

Desarrollo del tejido empresarial

Quizás 1 Gbps pueda ser un acceso con demasiada capacidad para un hogar convencional (aunque, personalmente, me encantaría poder tener disponible un caudal así en casa); sin embargo, estas velocidades de acceso son muy suculentas a nivel empresarial. Tanto es así, que a pesar de no ofrecerse directamente a empresas, el servicio de Google podría convertirse estupendo acelerador de la actividad empresarial de Kansas City, concretamente, de las start-ups de base tecnológica.

Es importante no perder de vista que Google Fiber, en media, ofrece un servicio que es 100 veces más rápido que lo que ofrecen el resto de operadores y que, oficialmente, el servicio está destinado a los hogares (y no a las empresas); sin embargo, la demanda el servicio entre las start-ups de la zona de Kansas City es bastante grande, transportando a estos emprendedores, otra vez, a la era de las "empresas de garaje" o a "residencias" en las que alojar a los emprendedores en casas de coworking que tienen acceso a Google Fiber.

Aunque Google no lo ha comentado aún en voz alta, se comenta que su siguiente paso será ofrecer su servicio a las pequeñas empresas y, viendo la demanda generada y la expectación entre las start-ups, la llegada de la fibra de Google podría colocar a Kansas City en una posición privilegiada como un nuevo polo de start-ups tecnológicas donde, quizás, cabría la implantación de nuevos centros de datos que, con el tiempo, podrían aprovecharse de esta infraestructura de fibra.

Es decir, la llegada de Google Fiber a Kansas City podría suponer la activación del tejido empresarial de la zona y, por tanto, generar actividad y negocio.

Activación del despliegue de infraestructuras

Aunque Google Fiber es un proyecto de iniciativa privada, al igual que muchos de los despliegues de infraestructuras de comunicación que se realizan, también está causando un interesante efecto en los poderes públicos para apostar por la modernización de las infraestructuras y la extensión de estas redes de nueva generación.

De manera natural, y más en estos tiempos de crisis económica, los operadores tienden a maximizar el retorno de sus inversiones en despliegue antes de plantearse nuevos proyectos de aumento de capacidad de sus redes o el cambio de tecnología. Este estancamiento, al final, repercute en el usuario puesto que, pasan los años, y la oferta apenas varía tanto en servicios ofrecidos (velocidad de acceso) como en precio.

Google Fiber es un claro ejemplo de que es posible desplegar nuevas infraestructuras y llevar, por fin, la fibra óptica a los hogares; un ejemplo que ha hecho que la FCC (la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos), a través de su Director, Julius Genachoski, exprese su deseo de que en el año 2015 los 50 estados de la Unión cuenten con velocidades de acceso de 1 Gbps.

Un reto que, indudablemente, no va a ser sencillo porque requiere del esfuerzo tanto de los poderes públicos como de la inversión privada y que, según el Director de la FCC, puede ser un importante motor económico que fomente la innovación empresarial y una nueva cartera de productos, aplicaciones y servicios.

De hecho, ciudades como Seattle, Chicago o un grupo de 6 municipios de Carolina del Norte ya se han puesto en marcha para facilitar el despliegue de infraestructuras de fibra que lleguen a los hogares o, como mínimo, explotar y aprovechar los trazados de fibra oscura (fibra que no está en uso) que existen en muchas ciudades.

El futuro

La llegada de Google Fiber a Kansas City está activando, en mi opinión, el sector de las telecomunicaciones en Estados Unidos aunque, para que nada de esto caiga en saco roto, es importante que los operadores tomen el testigo de Google y también se sumen a este esfuerzo por llevar las redes de nueva generación a los usuarios.

Google Fiber es un ejemplo de que este tipo de despliegues son viables y, además, se puede realizar una oferta comercial competitiva; sin embargo, si los operadores no evolucionan y cambian su mentalidad, el abismo que separa su oferta actual de la que ofrece Google Fiber será cada vez más grande y nos encontraremos con "islas tecnológicas", es decir, zonas con grandes capacidades de conexión y otras ancladas sobre infraestructuras con altos plazos de amortización.

El caldo de cultivo está ahí y, según los planes de la FCC, parece haber predisposición a llevar la fibra a los hogares de Estados Unidos de manera más generalizada. ¿Estarán los operadores preparados para tomar el testigo? Por lo pronto, parece que Google está dispuesto a extender el servicio en más zonas de Estados Unidos, por lo que es de esperar que, poco a poco, se produzcan reacciones similares en dichas zonas.

Imagen: Silver Screen Media