Según podemos leer en la BBC, los ejecutivos de Google se encuentran en conversaciones con Visa, Paypal y Mastercard para tratar de llegar a un pacto que permita bloquear aquellas webs "piratas", sitios ilegales que reciban algún tipo de financiación a través de estas compañías. Una táctica similar a la empleada por Estados Unidos para terminar con WikiLeaks.

Según el informe en poder del medio, si las conversaciones acabaran cristalizando, Google no tendría que realizar más modificaciones en sus resultados de búsquedas. Un intento por parte del gigante de derrocar la "piratería" a través del estrangulamiento financiero, cortando las vías económicas.

Como decíamos al comienzo, se trata de un planteamiento muy similar al que se llevó a cabo contra WikiLeaks. El sitio, que publicó una gran cantidad de documentos clasificados, tuvo fuertes restricciones en la entrada de dinero a través de la red, principalmente tras la presión del gobierno estadounidense declarando a WikiLeaks como una organización terrorista. Una medida que tuvo gran controversia en la red y que acabó con la petición de boicot a estas empresas de cientos de usuarios.

Según la BBC, Google no ha querido comentar nada acerca de estos informes ni de las conversaciones mantenidas con estas empresas de pago, pero sí insistieron en que habían intensificado sus esfuerzos contra la piratería en el último año. Según Google:

>Nunca habíamos trabajo tan duro para hacer frente a la piratería online. El mes pasado solo llegamos a eliminar más de 14 millones de enlaces a material pirateado. Además, existen grandes oportunidades para los creadores de contenido para hacer dinero en la red, por esta razón muchos se han adherido a Google Play y YouTube.

Estas últimas palabras quizá delatan más que nunca a qué se debe este movimiento de Google contra la piratería. El gigante tiene ahora sus propios intereses en el negocio de las descargas y el streaming legal.

El año pasado ya existió un informe publicado por Google (en conjunto con PRS for Music) donde se describía la manera de ahogar a las empresas que ganan dinero de una actividad ilegal. Un informe donde se analizaba los distintos modelos de financiación utilizados por sitios que ofrecen descargas de música, streaming de películas y otros contenidos sin licencia.

Google llegó a la conclusión de que era importante abordar el problema de la piratería ahogando sus fuentes de financiación. Mientras, la BBC se ha intentado poner en contacto con las compañías de pago. PayPal no ha respondido y Visa ha comunicado que no iba a hacer comentarios. Por último, Mastercard ha lanzado un comunicado donde explican que se toman los temas seguridad muy en serio.