Una de las funcionalidades que ofrecen nuestros dispositivos móviles, e incluso alguna que otra cámara de fotos, es la geolocalización mediante GPS. La geolocalización se ha extendido en uso entre los usuarios y servicios como Google Maps, Foursquare o Instagram aprovechan la información de nuestra ubicación para ayudarnos a encontrar una dirección, recomendarnos lugares que visitar o marcar en un mapa las fotos que vamos sacando. Si bien cada vez aparecen más aplicaciones en las que aprovechar estas funcionalidades, el uso del GPS en nuestros dispositivos móviles penaliza bastante la autonomía puesto que suele consumir bastante batería. Con la idea de luchar contra este inconveniente, y mejorar el desempeño de los dispositivos, desde Microsoft Research (la división de prospectiva tecnológica e investigación de Microsoft) han planteado un nuevo esquema para el GPS basado en el intercambio de información con servicios en la nube que podría permitir ahorrar bastante batería.

GPS nasa

La penalización de la autonomía de los dispositivos móviles es uno de los grandes inconvenientes del uso del GPS y, de hecho, es lo que lleva a muchos usuarios a tenerlo desconectado de manera habitual y activarlo, únicamente, cuando realmente les hace falta. Con el objetivo de mejorar el esquema actual, el equipo de Microsoft Research (liderado por Jie Liu) ha decidido combinar datos almacenados en la nube con la información que ofrece el GPS, reduciendo así el tiempo que el dispositivo móvil activa la recepción de señal de los satélites de posicionamiento y, por tanto, ahorrando batería.

En este nuevo escenario, el dispositivo móvil complementaría la información del GPS (que no tendría que estar constantemente activo) con información disponible en la nube (datos geoespaciales de carácter público, bases de datos de servicios de geolocalización, etc) o datos de posición del usuario que se hayan almacenado en el dispositivo (posiciones pasadas).

Los receptores GPS típicos, al menos los que se pueden conseguir conmúnmente, consumen demasiada energía como para que puedan ser utilizados en muchas aplicaciones. Observando este hecho en múltiples escenarios, la información de geolocalización puede ser post-procesada cuando los datos se suben a un servidor. Con esa idea hemos diseñado la solución CO-GPS (Cloud-Offloaded GPS) que permite a un dispositivo reducir drásticamente el uso del GPS y almacenar unos cuantos datos para que estos sean tratados posteriormente

Gracias a este planteamiento, el GPS se utilizaría durante apenas unos milisegundos y permitiría ahorrar hasta 3 órdenes de magnitud de energía por cada cálculo de posición. Un esquema más que interesante para eliminar los problemas de autonomía de muchos smartphones.