Desde la privatización de Telefónica a mediado de los años 90 y la liberalización del mercado de las telecomunicaciones en España, los operadores compiten entre sí en condiciones de libre mercado sujetos a las regulaciones nacionales y a la supervisión de la CMT (Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones). Una de las funciones que tienen los organismos reguladores y supervisores es asegurar la libre competencia del mercado y, por tanto, evitar situaciones de monopolio o abuso de posición; una situación que se detectó que se estaba dando en la fijación de precios en los SMS y que, hoy mismo, la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) ha resuelto con una multa a Vodafone, Orange y Telefónica que, entre los tres, deberán abonar unos 120 millones de euros por prácticas abusivas.

La CNC, cuyo cometido es preservar y garantizar una competencia efectiva en los mercados nacionales, tiene dentro de sus objetivos la persecución de las conductas anticompetitivas, es decir, el abuso de posiciones dominantes en el mercado. Precisamente, este ha sido el supuesto que llevó al antiguo Tribunal de Defensa de la Competencia a iniciar un expediente sancionador a los 3 operadores móviles principales de España (Telefónica, Vodafone y Orange) por existir indicios de prácticas abusivas prohibidas en la Ley 15/2007 de Defensa de la Competencia y en el artículo 102 del Tratado de Funcionamiento de la UE en relación a los mensajes SMS y MMS.

¿Y cuál es era el problema? ¿En qué consistían estas prácticas abusivas? Todos los operadores pueden ofrecer sus servicios tanto a usuarios finales (servicios minoristas) como a otros operadores (servicios mayoristas). Los operadores móviles virtuales son, precisamente, los usuarios de estos servicios mayoristas y, desde el año 2000 hasta el 2009 (período que ha estudiado la CNC), estos servicios nunca han estado regulados por la CMT (a diferencia de los servicios de voz, por ejemplo) y ante la ausencia de control, los 3 operadores han impuesto unos precios que estaban muy por encima de los costes reales y unos márgenes razonables.

Para llegar a esta conclusión, la CNC ha revisado las cifras de gastos de operaciones que los operadores están obligados a entregar a la CMT y, a partir de ahí, se analizó la oferta de mercado de los 3 operadores (la que sufren los usuarios) y la que ofertan a los operadores móviles virtuales (a los que, según las conclusiones de la CNC, esta práctica les estaba frenando su expansión en el mercado). Cada operador, al ser dueño de su red, fijaba unos precios por encima de los costes de explotación y márgenes razonables tanto a los usuarios y a terceros, aprovechando la ausencia de regulación y la situación de control total del servicio extremo a extremo dentro de su red.

La conclusión es, sin duda, demoledora puesto que sanciona a los 3 operadores por abusar de su posición de dominio en la gestión y prestación de servicios sobre su red (en este caso, los servicios de mensajería móvil) y los sanciona a pagar una multa de 46.490.000€ a Telefónica Móviles de España, 43.525.000€ a Vodafone y de 29.950.000€ a Orange. Además, la CNC abre la puerta para que la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones cierre el vacío legal existente y regule también este tipo de servicios, garantizando unas condiciones de mercado mucho más competitivas que permitan ofrecer servicios con precios mucho más razonables a los usuarios y a terceros, es decir, a los Operadores Móviles Virtuales.