Hace no mucho tiempo dedicamos unos minutos a hablar de los cables submarinos, grandes despliegues de fibra óptica que unen los cinco continentes y que soportan prácticamente el 90% del tráfico de la Red. Con el paso de los años, las redes de fibra óptica se han convertido en la base sobre la que se sustentan muchos sistemas de comunicaciones ofreciendo grandes capacidades de transporte y mínima degradación con la ventaja añadida de cubrir grandes distancias. Sin embargo, esta infraestructura requiere grandes despliegues y no es algo que uno pueda transportar y tender rápidamente, un handicap que también encuentran los militares y sus equipos de comunicaciones que no siempre encuentran en los satélites las redes de transporte que necesitan. Con la idea de mejorar las comunicaciones militares, DARPA ha puesto en marcha el proyecto 100G con el que pretende solventar este problema diseñando un nuevo tipo de radioenlace que sea capaz de ofrecer 100 Gbps y, por tanto, pueda competir con la fibra óptica.

US Army Antenna - 100G

De la misma forma que las redes de los operadores y algunas redes corporativas se apoyan sobre un backbone (o un núcleo de red) que consiste en enlaces de alta capacidad (fibra óptica usando, por ejemplo, DWDM), DARPA quiere desarrollar una tecnología que le permita poder desplegar un backbone basado en radioenlaces de alta capacidad (100 Gbps) y, por tanto, prescindir de la fibra óptica sin perder en prestaciones y con la ventaja añadida de un rápido despliegue y la capacidad de poder mover su red o ampliarla sin grandes obras civiles.

¿Y para qué quiere DARPA desarrollar una red como la de 100G? Los requisitos del proyecto 100G (que es como se ha llamado) son bastante interesantes porque estamos hablando de grandes capacidades de transmisión (100 Gbps) con el añadido de un gran alcance, alrededor de 200 kilómetros de radio en comunicaciones terrestres y unos 100 kilómetros de alcance entre comunicaciones tierra-aire. Con esta base, DARPA ofrecería a sus tropas enlaces de baja latencia y alta velocidad para un buen número de aplicaciones en tiempo real (evitando los retardos de señal de los radioenlaces de baja capacidad o las comunicaciones por satélite y mejorando los 200-250Mbps que actualmente ofrece a sus tropas).

Lo más interesante del proyecto 100G es que DARPA busca una solución basada en radioenlaces y, por tanto, no busca comunicaciones ópticas como podrían ser los enlaces con láser que llevan algunos años en el mercado puesto que requieren visibilidad directa entre emisor y receptor además de no ser inmunes a las inclemencias meteorológicas, un factor decisivo para cumplir el requisito de las comunicaciones tierra-aire (y que fácilmente uno puede asimilar a la información a tiempo real que envían los drones militares de Estados Unidos).

Ofrecer una capacidad equivalente a la fibra óptica usando portadoras radio requiere un uso muy eficiente del espectro RF disponible. [...] 100G pretende demostrar cómo podemos combinar una modulación de orden superior y multiplexación espacial de la señal que nos permita obtener 100 Gbps de capacidad de transmisión con equipos de tamaño, peso y requisitos de potencia que permitan su portabilidad y despliegue. Creemos que es posible alcanzar estos objetivos siempre y cuando consigamos la convergencia entre los fabricantes de equipos de telecomunicaciones y la base tecnológica de las comunicaciones para defensa

Lógicamente, el desarrollo de unos equipos de transmisión-recepción que puedan desplegarse en campo es, quizás, uno de los puntos más complicados de este programa puesto que deben ser algo manejable, tanto en envergadura como en consumo. Si bien en laboratorio se han llegado a probar enlaces de 2,5 Tbps, las condiciones de transmisión eran ideales y el vano a cubrir era bastante pequeño (del orden de unos cuantos metros), unos escenarios bastante irreales comparados con los requisitos que se ha fijado DARPA para el proyecto.

Con la idea de presentar el programa a los fabricantes de equipos y desarrollar un modelo realizable de este nuevo tipo de radioenlace, DARPA ha convocado una conferencia donde dará a conocer el programa, los requisitos y las líneas maestras de esta investigación y donde también comenzará a recoger ideas y propuestas del sector.

100G es un proyecto poco menos que fascinante que, llevado al ámbito civil, podría contribuir enormemente al desarrollo de redes de nueva generación y a acelerar los despliegues de infraestructuras.