Las hojas de contacto se utilizaban en el pasado para ver, de un vistazo, el resultado de una sesión de trabajo. Sobre una hoja, se colocaban las tiras de negativos para positivarlas por contacto, es decir, conseguías en una sola hoja los 36 positivos del carrete, para hacer mucho más fácil la edición. Era normal marcar luego todas las hojas hasta dar con el mejor reportaje posible.

hoja de contactos

La hoja de contacto es la mejor constatación de que el fotógrafo es bueno, y que una fotografía no ha surgido de casualidad, sino que es fruto del trabajo y un buen ojo observador. William Klein creó hace tiempo una serie documental, llamado Contactos, donde los mejores fotógrafos enseñaban su trabajo a través de estas hojas. Y se aprendía muchísimo. Precisamente se acaba de reeditar la serie completa en DVD, y es una obligación, para todo fotógrafo que se precie, hacerse con un ejemplar. Pocas veces aprenderemos tanto viendo una serie.

Con el mundo digital parece que las hojas de contacto han perdido su sentido. Mucha gente pensará que todo se puede hacer sin problemas con Adobe Bridge o Adobe Lightroom. Y es cierto. Pero en una buena pantalla podemos ver hasta 30 imágenes cómodamente. Sin embargo en un tablero, podemos colocar 100 fotografías de 7×5 cm, por ejemplo, y verlas todas de un vistazo para hacer un buen trabajo de edición. Veamos cómo podemos crear una hoja de contacto sin problemas en Adobe Bridge:

  • En primer lugar tenemos que ir a Editar>Preferencias y en Secuencias de comandos de inicio activar Adobe Output Module. Sin este paso previo, el programa no nos dejará hacer nada. Y como última precaución, recordad que hay que reiniciar el programa para que el cambio, en el caso de que no estuviera activado, funcione.
  • Seleccionar las fotografías que queremos que formen parte de la hoja de contacto. A lo mejor ya las tenemos clasificadas por estrellas, o las tenemos en una carpeta distinta, o todas tienen la misma palabra clave. Sea como sea, es el momento de tenerlas todas juntas y seleccionadas.
  • Ahora vamos a Ventana>Espacio de trabajo>Salida (ctrl+F5) o también podemos hacer clic en el icono, de la parte superior izquierda Enviar. Los dos caminos llevan al mismo sitio. Para volver a nuestro espacio de trabajo habitual, una vez hayamos terminado, vamos a Ventana>Espacio de trabajo y elegir el nuestro, siempre y cuando lo hayamos registrado antes en Ventana>Espacio de trabajo>Nuevo espacio de trabajo.
  • En el panel Salida tenemos varias pestañas que tenemos que ajustar para conseguir llegar a buen puerto:
  1. Elegir si queremos crear un pdf o una galería web. Como ahora queremos hacer hojas de contacto, marcaremos PDF. Dentro de Plantillas podemos elegir alguna ya preparada, como Hoja de contactos 4×5, o hacernos una a medida. Cuando terminemos de diseñarla, la podemos guardar en el icono Guardar plantilla.
  2. En Documento elegimos Tamaño, Orientación y Calidad. Lo mejor es elegir un tamaño estándar, como puede ser un 20×30 cm; la orientación es indiferente, pues vamos a recortar las manchas; y la calidad se refiere a los ppp y en segundo lugar, a la compresión de imagen. Lo mejor es elegir una resolución estándar, como puede ser 300 y la máxima calidad. El color del fondo es mejor dejarlo en blanco. Y la historia de las contraseñas, depende de lo que queramos esconder.
  3. La pestaña Composición permite elegir el número de columnas y filas, y si queremos un tamaño específico, marcarlo (7,5×5 está perfecto, o un poco más pequeño). Incluso nos deja elegir la separación entre las fotografías. Muchas veces marcar Utilizar espaciado automático y Rotar para mejor ajuste nos evita muchos quebraderos de cabeza.
  4. Superposiciones nos deja poner el nombre del archivo debajo de la fotografía en una cantidad impresionante de tipografías, elegir el tamaño y el color. También, podemos numerar las páginas, pero esto sólo tiene sentido cuando queremos hacer una presentación.
  5. Cabecera sirve para poner un encabezado en la páginas del pdf que vamos a crear. Pie de página hace exactamente lo mismo, pero al final de la hoja.
  6. Reproducción abre las puertas al terrible vicio que tiene mucha gente de enviar indiscriminadamente pdf adjuntos en los correos electrónicos sobre lo fantásticas que son sus fotografías. Hay posibilidad de activar un avance automático, poner una transición o incluso activar el temido Repetir después de la última página… Pero como aquí queremos aprender a hacer una hoja de contactos, pasaremos esto por alto y haremos como que no lo hemos leído.
  7. Por último, podemos añadir marcas de agua, pero es una práctica que no tiene sentido. Y si no queremos compartir nuestras fotos, lo mejor es no entrar en internet.

Para finalizar, damos al botón Guardar… y tendremos unas hojas de contacto con todas las copias de las imágenes finales para recortarlas, esparcirlas por una mesa o por una panel metálico y organizar la mejor edición del mundo.

 

 

 

 

 

 

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