Ayer, y como adelanto a las muchas novedades que seguro veremos de cara al lanzamiento de Windows 8 el próximo día 26, Microsoft lanzaba Xbox Music, su propio servicio de streaming musical. Aprovechando la ventaja que sólo tiene el que llega más tarde que el resto, Xbox Music reúne las virtudes que los productos de la competencia tienen por separado, es el resultado de sumar Spotify, Rdio, Pandora y iTunes Match en uno sólo. Es el Megatron de los Power Rangers hecho servicio musical. Y no está nada mal.

Pero Xbox Music tiene muchas más perspectivas que la de ser "el Spotify de Microsoft". Es, básicamente, la jugada más interesante que ha realizado la compañía en bastante tiempo, quizá con el permiso de Windows 8. Antes de seguir, pongámonos en antecedentes, Xbox Music llegará por defecto a Windows 8 y Windows Phone 8, a Xbox también, pero con ciertas limitaciones bastante absurdas. Es un servicio freemium, es decir, podemos escuchar los millones de canciones que compondrán su catálogo de manera gratuita pero a cambio de publicidad pero si pagamos eliminamos la publicidad y obtenemos algunas ventajas como poder descargar las canciones para escucharlas si perdemos la conexión. Tendrá también una radio al más puro estilo Pandora, con recomendaciones y valoraciones, y la posibilidad de subir nuestra colección musical a la nube (sí, como iTunes Match) para poder escucharla en cualquier momento desde los dispositivos compatibles.

¿Y cuánto cuesta? $9,99 dólares al mes, $99,99 al año. Ninguna sorpresa aquí, es el mismo que ya tienen Spotify y Rdio, aunque la suscripción anual es $20 dólares más barata que la de Spotify. Siendo Microsoft hubiese sido un golpe de efecto ver una reducción de precio en este sentido, porque 10 dólares al mes no está mal, pero haberlo puesto a 6 o 7 por ejemplo, hubiese sido una manera de atraer el interés de usuarios que estamos bastante contentos con otras soluciones de streaming, Spotify en mi caso.

Viene, como decíamos, preinstalado en Windows y Windows Phone 8, pero en Xbox, ironías de la vida y pese a que le da la mitad del nombre, tenemos que ser obligatoriamente usuarios Gold. Traducido: tienes que pagar la suscripción a Xbox Live Gold y aparte otra para Xbox Music. En el número 2 de la lista de cagadas está el hecho de que no será compatible con Windows 7 y sobre todo tampoco con Windows Phone 7, una bonita manera de decirle sayonara a todos esos usuarios early adopters que hasta ahora han confiado en su sistema operativo móvil.

Pero hemos empezado diciendo lo malo, en realidad el resto es increíble. Es lo que Apple no se atrevió (o no consiguió hacer) con iTunes Match, un servicio de streaming con limitaciones razonables en su versión gratuita y que puede utilizarse a lo largo y a lo ancho del catálogo de productos de la compañía.

Así es que de buenas a primeras, Xbox Music pone en manos de todo futuro comprador de Windows 8 casi cualquier canción del planeta, o por lo menos un alto porcentaje de las mismas. ¿Aquel directo de Rolling Stones que escuchabas hace años? Lo tienes ¿El último disco de Train? Lo tienes ¿Un poquito de Jazz suave para acabar el día? Deja que se encargue la radio del servicio, llamada Smart DJ.

Y todo de manera gratuita, con posibilidad de pagar, pero en el fondo gratuita. Si Spotify fue lo más grande que le pasó a la historia de la música probablemente desde iTunes y iTunes fue lo más grande que le pasó a esa misma industria desde Napster. Xbox Music, entendido como una papeleta bien jugada, podría ser el siguiente paso.

¿Exagerado? Quizá. Pero la gran, grandísima diferencia ahora mismo entre Spotify, Rdio y Microsoft es el número de usuarios. A veces es complicado imaginar el número de personas que usan Windows, y lo que implica poner en sus manos una herramienta como Xbox Music todavía más. Xbox Music estará disponible en 22 países, de los cuales 15 tendrán la posibilidad de pagar para eliminar anuncios. Viene a decir, básicamente, que el futuro de la industria audiovisual pasa por el streaming. Y en el caso de Microsoft otras dos jugadas bastante estratégicas:

  • Xbox como centro multimedia: No es "sólo" una videoconsola, junto con Smart Glass, que "expande" el contenido a un tablet (ver el mapa de juego de Tronos con la ubicación mientras vemos la serie, por ejemplo, o la lista de cambios y alineaciones durante un encuentro deportivo), Kinect y su reconocimiento de voz y el sistema de aplicaciones (en España es bastante famoso el caso de Imagenio de Movistar o Yomvi de Canal+), Xbox aumenta las posibilidades de convertirse en el centro multimedia de facto. La única asignatura pendiente sería ver algo parecido a Netflix, o un Spotify de vídeo, ya que nos hemos puesto con la comparativa.

  • Windows Phone 8: No es que a Windows Phone 7 le haya ido mal en el sentido estricto de la palabra, pero sigue lejos de lo que muchos definiríamos como éxito arrollador. Con Windows Phone 8, Microsoft parece haber dado con la receta para presentar un sistema operativo móvil rompedor y que se beneficiaría, que es a lo que vamos, de las ventajas de Windows. Conseguir que un usuario pueda extender la experiencia que tiene con Windows 8 al móvil ayudado por servicios como Xbox Music puede ser una de las claves para que Windows Phone termine de despegar. Bueno, eso y que Nokia no sea la única que fabrica terminales medio decentes.

Xbox Music no es "un Spotify más", es un servicio que será usado de manera masiva y que funcionará de manera integrada con el resto de productos de Microsoft. Es poner al alcance de millones y millones de usuarios millones y millones de canciones. No es nada innovador, nada que no hayamos visto antes, es coger lo mejor de todo lo que ya había empaquetarlo e integrarlo con Windows. ¿El fin de Spotify? Ni en broma ¿El de Rdio? Tampoco ¿Mejor que todos los demás? Según se mire. Es la vuelta de tuerca que hacía falta, ni más ni menos, esperemos a esas versiones de iOS y Android para ver cómo de en serio va Microsoft con todo esto.

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