Lo que vemos en la pieza presentada por la productora Goovin son imágenes nunca vistas sobre el arte del Wingsuit. Una técnica que se supera cada día acercando al hombre a la sensación que puede tener un pájaro cuando vuela.

Una modalidad de vuelo que se remonta a 1930 con los primeros prototipos, nada que ver con los actuales, pero siempre encaminados a la búsqueda del ser humano por "volar". Varias décadas después, ya en 1997, Patrick de Gayardon sería el primer paracaidista en presentar un wingsuit fiable para el lanzamiento.

Lo que en un principio se trataba de un traje diseñado para acompañar a los saltadores de Base Jumping y grabar las mejores tomas, hoy es una modalidad de deporte extremo propia. El hombre consigue así planear en vuelo a través de un traje con superficie de tela entre piernas y axilas. La posición del cuerpo junto a las características del traje permiten variar la trazada y la velocidad durante el descenso, generalmente desde acantilados.

Las imágenes recopiladas en la producción de Goovin nos muestran un pequeño documental a través de uno de los mayores estandartes actuales del wingsuit. Imágenes nunca vistas del descenso de Espen Fadnes, Campeón del Mundo de este deporte, donde contemplamos el proceso que se realiza días antes del salto.

Un análisis del terreno donde Fadnes estudia la tipología del salto hasta el momento final del descenso. Una secuencia brutal donde el hombre es capaz de descender casi a ras del suelo para acabar el vuelo abriendo el paracaídas al llegar a tierra.

Les dejo con el trabajo anterior de Goovin y Fadnes. Un salto increíble desde una montaña alcanzando los 250 Km/h.