La tecnología ha cambiado muchas cosas, la forma que tenemos de comunicarnos con nuestros amigos, de contar qué hemos estado haciendo durante las últimas vacaciones (pudiéndolo relatar a tiempo real a través de nuestros perfiles sociales), ha marcado un punto de inflexión en el ámbito de la medicina y, como no, también está cambiando el mundo de la educación. La introducción del e-book en las escuelas o las plataformas online son algunos de ejemplos de cómo ha cambiado (y se ha multiplicado) el acceso a la educación. Los cursos online de plataformas como edX o Coursera son dos claros exponentes de que ya no es necesario asistir a un aula para aprender puesto que teniendo ganas y disponiendo de un acceso a Internet podemos aumentar nuestros conocimientos de manera autodidacta, eso sí, siempre y cuando no vivamos en el Estado de Minnesota.

Coursera

¿Y qué tiene que ver el Estado de Minnesota con esta revolución online por el conocimiento? Teniendo en cuenta que muchas de estas plataformas de teleformación ofrecen contenidos de calidad de manera gratuita, nadie podría pensar que existan objeciones sobre esta vía que facilita la formación a cualquier persona del mundo que tenga interés por formarse, sin embargo, Coursera se ha topado con una pared en el Estado de Minnesota hasta el punto de haber tenido que modificar las condiciones de acceso y uso de su plataforma.

Según parece, la normativa vigente en este Estado vincula a cualquier institución educativa que quiera impartir clases en el territorio a obtener, con carácter previo, una autorización por parte del Estado. Dicho de otra forma, para que una persona que viva en el Estado de Minnesota pueda acceder a un curso en Coursera, previamente esta plataforma debió haber solicitado un permiso favorable.

La medida, quizás, pueda tener sentido cuando hablamos de abrir una nueva universidad tradicional, ya sea pública o privada, con una sede física que opera dentro del Estado pero cuando hablamos de una plataforma de teleformación (cuya base de operaciones está en California) este tipo de restricciones son bastante chocantes. Y por extraño que nos pueda parecer, aunque Coursera no ofrece titulaciones oficiales y solamente ofrece formación, las autoridades del Estado de Minnesota han llamado la atención de Coursera hasta el punto de impedirles ofrecer formación gratuita a los residentes en este Estado.

¿Y cómo es posible impedir el acceso a una plataforma online? Afortunadamente, no es sencillo "aislar" un Estado y bloquear el acceso a determinadas páginas webs (o eso espero), así que, como se suele decir, "hecha la ley, hecha la trampa" puesto que si la restricción afecta a las personas que vivan en Minnesota la solución también se puede materializar gracias a la terminología legal añadiendo una cláusula a los términos del servicio, la cláusula Minnesota:

Si resides en Minnesota, aceptas que no realizarás ningún curso en Coursera o que, por cada clase que tomes, la mayoría del trabajo que realices para las clases lo realizarás fuera del territorio del Estado de Minnesota

Minnesota Clausula

Iniciativas como edX, Coursera y muchas otras son una gran oportunidad para hacer accesible la formación de cierto nivel a todo el mundo, independientemente de su ubicación o situación económica, por tanto, este tipo de cortapisas no tienen sentido alguno. Las iniciativas que apuestan por el conocimiento libre no deberían encontrarse este tipo de "muros" que haya que rodear, más bien todo lo contrario, deberían contar con la colaboración de las instituciones públicas.

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