Dos estudios científicos recientes sitúan al protoplaneta Theia como protagonista del origen de nuestra Luna. Un conjunto de investigadores de la Universidad de Harvard y el SETI afirman haber conseguido evidencias químicas para situar la formación y origen de la Luna tras el impacto de Theia sobre la Tierra.

Representación del impacto

El nombre de Theia proviene de la mitología griega, ya que Theia o Tea era la titánide madre de la diosa lunar Selene. En ocasiones el teórico planeta es llamado Orpheus u Orfeo. Este protoplaneta del Sistema Solar se aplica para la teoría que trata de dar explicación a la existencia de la Luna en la llamada hipótesis del gran impacto. Se cree que fue un planeta del tamaño de Marte hace alrededor de 4.500 millones de años

El primer estudio viene a refrendar la teoría por la cual la Luna se formó de los residuos formados tras el impacto de Theia contra la Tierra. Una investigación que aparece publicada en Nature y que ha tenido su respuesta horas más tarde en otro estudio publicado en Science.

Según los investigadores de Harvard y el SETI, La Luna se formó tras el tremendo impacto entre el protoplaneta y la Tierra. La velocidad a la que giraba la Tierra habría expulsado una gran cantidad de material eyectado, tanto como para formar nuestro satélite. Tras el impacto, la velocidad de giro de nuestro planeta se habría frenado por la interacción gravitatoria dada entre el Sol y la Luna. Los investigadores sostienen que esta es la respuesta a los parecidos en cuanto a composición química entre la Tierra y la Luna.

El segundo estudio viene a explicar que, en efecto, la Luna se formó tras el impacto, aunque tras varios análisis del posible choque, la Luna se habría formado de residuos de nuestro propio planeta, es decir, que el satélite está formado de residuos de la Tierra tras la colisión.

Sea como fuere, ambas teorías se sostienen sobre la hipótesis del gran impacto para explicar el origen de nuestra Luna. Una hipótesis que se remonta al siglo XIX, momento en el que se sugirió por primera vez el impacto de nuestro planeta como origen del satélite.