El liliputiense mundo de las miniaturas tiene un nuevo proyecto para sumar a la familia. Bill Finger es un fotógrafo de Seattle que crea y fotografía dioramas diminutos con diferentes escenarios, con elementos que pueden llegar a la doceava parte del tamaño original. Finger construye este universo diminuto usando el viewfinder de su cámara, para que todo lo que construye esté adecuado a la perspectiva de su lente.

Cuando vemos el trabajo de Finger, no nos podemos imaginar que se trata de miniaturas, porque la escala es perfecta. Y una de las curiosidades más grandes es que, una vez que termina de fotografiarlas, Finger destruye las miniaturas. Existen por el único propósito de ser retratadas en una imagen. La inspiración viene de la construcción de sets para películas –Finger trabajó durante mucho tiempo como asistente de cámara en Hollywood.

Me fascinaron los sets de las películas. Con un set, había un espacio creado por el único propósito de ser fotografiados. Una vez que se filmaba, estos espacios, que habían sido creados por numerosas personas, eran destruidos. Pero continuaban existiendo. Existen en el interior del espacio que la película proyectada revela.

Por ende, las miniaturas de Finger siguen viviendo en las fotografías que toma.

Decidí que quería explorar trabajando y creando de una forma similar con mis propias fotografías. Para expandir la idea y hacerla más manejable, empecé a crear miniaturas. Las miniaturas tienen una larga historia en la industria cinematográfica, así como también una historia simbolizando otros eventos y lugares. Me acerqué a este proceso como si fueran mis propios sets en miniatura, con su propia narrativa. En esencia, cada una de estas fotografías es la recreación de un lugar que jamás existió. Excepto por el hecho de que siguen existiendo dentro de los confines de la foto. Cada imagen sirve para minar los roles tradicionales de la fotografía como proveedoras de verdades.

Para refleccionar.

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