La semana pasada, un Comité del Congreso de Estados Unidos publicó sus conclusiones sobre la investigación abierta a ZTE y Huawei para valorar el grado de dependencia que tienen ambas compañías de Telecomunicaciones con el gobierno de China y la posibilidad de que ambas incluyan puertas traseras o sistemas que sean utilizados por el gobierno chino para espiar las comunicaciones de Estados Unidos. La historia podía parecer sacada de una novela de espías pero, al final, la comisión recomendó vetar los productos de estos fabricantes en aplicaciones gubernamentales. Apenas una semana después de este anuncio, Reuters ha publicado filtraciones de un informe elaborado en el seno del Gobierno de Estados Unidos que, precisamente, dice todo lo contrario puesto que indica que no se han encontrado pruebas que sostengan que Huawei espíe para China.

Las acusaciones y sospechas sobre Huawei y ZTE llevan tiempo moviéndose en Estados Unidos y algún que otro ex-analista de Inteligencia ha lanzado acusaciones contra estos fabricantes que, actualmente, ocupan los segundo (Huawei) y quinto (ZTE) puesto en cuanto a cuota de mercado en el sector de los equipos de telecomunicación (y sus equipos tienen presencia en un buen número de operadores de todo el mundo).

Según el informe al que ha tenido acceso Reuters, a través de una fuente vinculada a su elaboración, no se encontraron indicios de puertas traseras o manipulación que indicaran que Huawei espiase las comunicaciones cursadas por sus equipos:

Sabíamos que algunos sectores del gobierno querían realmente que encontrásemos pruebas que mostrasen que se espiaba. Las hubiéramos encontrado si realmente hubiesen estado ahí

Huawei, que desde el primer momento ha mantenido su inocencia ha hecho una breve declaración sobre este hecho reiterando en la independencia de la compañía que ya es una multinacional con presencia y clientes en todo el mundo. De todas formas, el informe sigue sin hacerse público y, por tanto, no hay aún manera de contrastar esta información que viene a contradecir las conclusiones del Comité del Congreso de Estados Unidos (reforzando la tesis de que todo esto responde más a una estrategia de mercado proteccionista para frenar el empuje chino que, realmente, un caso de espionaje).

Aún así, algunos expertos en seguridad, como Felix Lindner, afirman que en los equipos de Huawei existen muchísimas vulnerabilidades comparadas con las que se pueden encontrar en el software de un equipo Cisco y que, por tanto, nadie puede asegurar que estos bugs no estén ahí de manera intencionada.

Intencionado o no, las conclusiones del informe del Congreso, por ejemplo, han cerrado la puerta a Huawei en Canadá (que también ha vetado sus equipos), por lo que un contrainforme oficial podría dejar al Congreso en una situación muy comprometida (si llegase a confirmarse todo esto).