Que el iPhone 5 está teniendo problemas de desabastecimiento no es una novedad. El motivo, indica Bloomberg, sería que Apple estaría incrementando los controles de calidad en Foxconn a raíz de los problemas con el aluminio, lo cual también pasa por aminorar la producción.

Algunos de los primeros compradores del iPhone 5 pudieron llevarse un chasco al abrir su caja, sobre todo si lo hicieron lejos de la tienda: algunos tenían arañazos o marcas en su borde de aluminio. Aunque Apple cambia instantáneamente el iPhone tarado por otro, es evidente que se trata de un problema que hay que solventar, sobre todo si las cifras de dispositivos con este defecto pasan de anécdota.

Concretamente, el iPhone 5 de color negro era quien más se veía afectado por esto, ya que su aluminio está recubierto por pintura negra que salta con algunos arañazos, mientras que el blanco muestra el color plateado natural (aunque en algunos casos también se han avistado marcas). Para evitar este problema o al menos minimizarlo al máximo, Apple ha endurecido los controles de calidad en Foxconn, la planta donde se ensamblan los teléfonos, derivando de esto una producción más lenta que la estimada. De hecho, se llegó a tener que detener durante todo un día en una de las fábricas, según la fuente.

A Apple no le ha salido tan bien como esperaba el lanzamiento de su última creación, pero es de esperar que con el paso de los días se restablezcan los plazos habituales y vuelvan a tener suministro suficiente en sus tiendas.

Imagen: PhoneDog