Las redes sociales suelen evidenciar lo delgada que tienen la piel algunos gobernantes. En México, por ejemplo, el presidente Felipe Calderón no duda en bloquear en Twitter a algunos de sus haters. Por supuesto, hay un diferencia considerable entre presionar el botón block para no leer a los indeseables y otra muy distinta imponer sanciones a quien hable mal de ti. Ése es el caso de Bolivia y su presidente, Evo Morales.

De acuerdo con el vicepresidente Álvaro García Linera, se multaría a quien hable en términos discriminatorios del mandatario boliviano en redes sociales. Y bueno, ¿cómo se darían cuenta si estoy insultando al presidente? Según el Ministro de Interior, Carlos Romero, el gobierno de Bolivia posee una unidad de monitoreo digital que mira lo que se dice en las redes sociales. Así, si mencionas a Evo y a la administración no le gusta, podría hacerte acreedor de una sanción.

La medida, hasta cierto punto, tiene su justificación. Evo Morales ha denunciado que en Facebook se le insulta mucho con apelativos como "indio cocalero" o "indio ignorante", por lo que ha pensado en acusar a estas personas de incurrir en actos de discriminación. Sin embargo, los opositores de Morales señalan que esta iniciativa sólo buscaría amedrentar a los usuarios, pues ¿quién define la línea de lo que está permitido decir o no?

Claro, para que el régimen de sanciones entre en vigor, se tendría que crear una ley primero (algo que, al parecer, ya está preparando el gobierno boliviano). No sé qué está peor: que se penalice el ejercicio de la libertad de expresión o que Romero no tenga vergüenza en admitir que ya cuentan con mecanismos de vigilancia en Internet.

La oposición boliviana ya ha pedido a Romero que explique para qué se usa la unidad de monitoreo. No creo que sólo se utilice para mirar si alguien ha insultado a su presidente; en Colombia, por ejemplo, está el antecedente de la vigilancia de disidentes y contrincantes políticos. Tampoco se sabe el tamaño o la naturaleza de la unidad; bien podría ser desde una granja de individuos revisando constantemente Twitter y Facebook, hasta una tecnología más compleja como el [Sistema Técnico de Vigilancia]8http://alt1040.com/2012/05/estados-unidos-sistema-tecnico-de-vigilancia-mexico).

El discurso de odio siempre será condenable. En ese punto, concuerdo en que es una situación que a Morales no lo debe tener muy contento, pero está tomando la aproximación equivocada. Si algo debería intentar, es hacer oídos sordos de los insultos. La discriminación no se combate echándole gasolina al fuego; o en este caso, violando un derecho humano en pos de otro.