Los lectores paraguayos de ALT1040 reconocerán de inmediato al ABC Color, uno de los diarios más leídos en dicho país. El periódico se ha visto envuelto en cierta polémica tras el lanzamiento de ABColor.me, un sitio web en el que cualquier persona puede crear noticias falsas, las cuales son publicadas en un formato casi idéntico al de la versión digital de ABC Color.

Por supuesto, la página ha sido usada para crear miles de bromas, sátiras y parodias. Pues a ABC Color no le ha caído en gracia la existencia de este sitio, por lo que hace unos días denunció a ABColor.me ante la Fiscalía de Delitos Informáticos. La justificación del diario es que se utiliza una modificación de su logo e imagen -al parecer, no les queda claro qué es una parodia-. Aunque algunos periodistas y colaboradores de ABC no están de acuerdo con la medida, la dirección se ha tomado muy en serio el asunto, al grado de cerrar los comentarios en las notas.

Pero eso no es todo. Personal, un proveedor de servicios de Internet, decidió bloquear el acceso al sitio. El grupo de trabajo para adoptar Creative Commons en Paraguay fue el primero en denunciar este problema:

El sitio [ABColor.me] permite a los usuarios crear sus propios artículos, los cuales son publicados con el formato exacto -logo incluído- del sitio original del diario ABC Color. Estos fue interpretado por los usuarios de redes sociales como una broma sobre el prejuicio y falta de rigor que permea en la práctica de ABC, una crítica de hace tiempo de los grupos de la sociedad civil y los activistas en línea.

Pero ellos [ABC Color] prefirieron revocar algunos de los derechos de los ciudadanos en lugar de tomar una broma. Al bloquear a usuarios de pago el acceso a ciertos sitios de contenido específico, Personal está rompiendo la neutralidad de la red, y por ende, privando a los ciudadanos de su derecho al acceso a la información pública disponible.

Personal es una empresa que tiene como accionista a Aldo Zucolillo, dueño de ABC Color. Por fortuna, el ISP reculó su decisión ante la presión pública, argumentando que se trató sólo de "un error de reconocimiento interno". Como señala Global Voices, este tipo de situaciones evidencian mucho de la realidad del acceso a la información en Paraguay:

La libertad de expresión en línea es un tema sensible y vulnerable en un país muy dividido donde la inestabilidad política preocupa a muchos. Ahora los ciudadanos paraguayos saben que sus proveedores de servicios de Internet disponen de la tecnología para censurar rápidamente sitios y están deseando hacerlo. Como consumidores y ciudadanos ellos deberían plantearse todo tipo de interrogantes.

Es penoso que un diario no comprenda la naturaleza de un sitio de parodia. Por ejemplo, aquí en México es famoso el caso de El Deforma, una página que saca noticias falsas, basada en una parodia del periódico Reforma. Por el contrario, ABC mostró sus verdaderos colores con la denuncia y el bloqueo. ¿Ése es el tipo de medios que, supuestamente, velan por la libertad de expresión?