Más de nueves meses después de que Megaupload fuera cerrado, muchas discográficas parecen no haberse enterado. Al menos eso es lo que refleja que aún hoy, Google reciba peticiones de retirada de contenido infractor que supuestamente alberga Megaupload. Lo mismo ocurre con otras tantas plataformas ya muertas como Demonoid o BTjunkie.

Megaupload

Y es que durante muchos años la industria del entretenimiento se había quejado de que Google no hacía lo suficiente por erradicar el contenido infractor en su sistema de búsquedas. Tras las quejas, este año hemos visto como el gigante tecnológico daba un giro en su estrategia para reducir la accesibilidad a estos sitios, el último, modificando su algoritmo de manera que los contenidos presuntamente infractores caían en el ranking sobre los "legales".

Aún así, la industria continúa mandando diariamente cientos de peticiones de retirada a Google. Así que la compañía ha decido incluir en sus informes de transparencia aquellos contenidos que se pidan que sean retirados.

El resultado, algo surrealista, es que muchas de las grandes discográficas y compañías anti-piratería no se molestan en comprobar si las peticiones de retirada son válidas. Todo lo contrario, podemos observar cómo se envían decenas de peticiones exigiendo la eliminación de los enlaces a contenido que ya no existe.

Según IFPI, BPI, Sony, Universal, EMI o Microsoft entre otros, Megaupload sigue funcionando. Al menos eso se entiende de las recientes peticiones de retirada de enlaces a la plataforma, la cual no existe desde hace más de nueve meses.

No contentos, desde EMI, BPI y Microsoft se cuentan otras tantas peticiones del cliente BitTorrent Demonoid. Idéntica situación a la de Btjunkie, quién cerró sus puertas en febrero pero la industria sigue creyendo que se retiren sus enlaces… a un sitio que esta completamente muerto.

Sea como fuere, lo que demuestran estos datos es que la lucha contra la piratería no se molesta en comprobar el contenido que pide derribar, prefiere enviar las peticiones a Google y que sea el gigante el que lo haga.