El estreno oficial de Elementary, serie de la CBS basada en Sherlock Holmes, no será hasta el 27 de septiembre; pero ya se ha filtrado el piloto en la red. Este procedimental ha sido creado por Rob Doherty, responsable de éxitos tan solventes como Médium y de bodrios tan vergonzantes como Ringer. Su visión del personaje se aleja bastante de la Steven Moffat y Mark Gattis, los creadores del Sherlock que triunfa en la BBC; Doherty ha trasladado al personaje a Nueva York, ha cambiado el género de Watson y ha puesto a Holmes en proceso de rehabilitación.

El reparto de la serie está encabezado por Johnny Lee Miller como Sherlock; Lucy Liu es la doctora Joan Watson y Aidan Quinn da vida al capitán Tobias Gregson, quien solicita la ayuda del detective para resolver los complicados casos que acontecen en su jurisdicción.

Como fan absoluta del Sherlock de la BBC en cuanto supe de este remake de la CBS di por sentado que sería algo atroz y poco memorable. Lo que he visto es un procedimental clásico algo parecido a The Mentalist o a Perception de TNT o a Psych de USANetwork. Elementary no es Sherlock, si los personajes tuviesen otros nombres podríamos obviar el debate de si es mejor la versión de la BBC o la de la CBS. Me planteo seguirla teniendo siempre en mente la idea de que no estoy viendo al inmortal detective creado por Arthur Conan Doyle; estoy ante otra serie de casos semanales protagonizada por un tipo listo y excéntrico acompañado por una mujer sensata e inteligente.

Si la gente quiere pasarse horas debatiendo cual de las dos series es mejor está claro que la vencedora será la inglesa. Yo no quiero perder el tiempo en debates inútiles, porque tengo clarísimo que esto no es Sherlock Holmes aunque intenten vendérmelo como tal.

Una serie de estas características basa su éxito o su fracaso en tres factores clave:

  • La relación que se establece entre los protagonistas. Debe ser algo orgánico, natural y poco forzado; una buena pareja es difícil de conseguir debe haber una mezcla perfecta de TSNR (Tensión Sexual No Resuelta), compañerismo, diferencias, confrontaciones, confianza, drama y humor. Grandes parejas como Mulder y Scully (The X-Files); Myka y Pete (Warehouse 13) o Reese y Charlie (Life) son el paradigma al que debe aspirar Elementary con Sherlock y Joan.

  • Casos sólidos. En los procedimentales se resuelve un caso cada semana. Si dichos casos son demasiado sencillos o evidentes la audiencia se resentirá, si son demasiado enrevesados o improbables también perderás adeptos. La pareja tiene que enfrentarse a retos y rompecabezas que pongan a prueba sus aptitudes, pero al final no podemos solucionarlo todo con un Deus Ex Machina o algo que poco o nada tenga que ver con la trama.

  • Secundarios y estrellas invitadas. Un buen par de secundarios sólidos y divertidos hacen mucho bien a un procedimental. Si a eso añadimos un grupo de estrellas invitadas de primer orden o con mucho bagaje a sus espaldas tendremos el favor del público. Un ejemplo clarísimo de ello es The Good Wife, se habla casi tanto de sus invitados (Matthew Perry, Michael J. Fox, Carrie Preston, Rita Wilson, Martha Plimpton o Jason Biggs) como de sus protagonistas.

Los dos protagonistas

Johnny Lee Miller, recordado por su papel en Trainspotting, no podrá evitar que se le compare una y otra vez con Benedict Cumberbatch, cuanto nos gusta la polémica ¿verdad?. El británico hace lo que puede con un papel estigmatizado, todos tenemos unas ideas preconcebidas de cómo debería ser Holmes y si el actor no se amolda a nuestra versión del personaje no nos va a gustar lo que veamos en pantalla.

El personaje de Miller es un hombre brillante que acaba de salir de rehabilitación. Posee una mente afilada como cuchillo que no para de trabajar, un don que más que un regalo parece una carga. Estamos ante alguien descontrolado y hecho pedazos que intenta recomponer su vida tras haber tocado fondo. Algo sucedió en Londres, algo que le hizo perder el control y que le ha marcado profundamente. Nunca admitirá que necesita ayuda pero su padre, titiritero en las sombras, le asigna un perro guardián, la doctora Joan Watson (Lucy Liu).

La estética de Sherlock es moderna y desenfadada. Tiene el cuerpo tatuado, busca información en Google y práctica sexo porque entiende que es una necesidad fisiológica primordial aunque no disfrute con el proceso.

A Miller le puede su histrionismo y sobreactúa, habla rapidísimo -algo que solo le sienta bien a unos pocos personajes sorkinianos – y se comporta como un demente y un antisocial. Habrá gente que disfrute con su presencia y otros que no, en conjunto su aportación es más que aceptable y puede pulir esas pequeñas faltas con el paso del tiempo.

Lucy Liu me ha sorprendido, la actriz quien compone un personaje tridimensional que transmite emociones a través de sus silencios y sus miradas. Ella es la companion - término que usan en la serie - de Sherlock y ciertamente podríamos comparar a su Joan Watson con Rose Tyler o Donna Noble, por nombrar a algunas de las compañeras de Doctor Who.

Joan es una mujer inteligente, de firmes convicciones y carácter. Es capaz de echar a Sherlock de una habitación si lo cree necesario o de cerrarle la boca con un gesto. Aún así se maravilla ante la perspicacia de su "vigilado", durante el piloto vemos como le pica la curiosidad. Una mezcla de esa curiosidad y de fascinación será la que la lleve, en última instancia, a permanecer junto a Holmes.

El capítulo

El piloto de Elementary pretende ser brillante pero el caso que plantea es bastante flojo, y la resolución del mismo, como caída del cielo, hace que el espectador se sienta estafado. Un capítulo de 45 minutos con un buen arranque que va perdiendo fuelle e interés a medida que avanza la ¿investigación? del caso.

El piloto sienta las bases de un procedimental que podría, si se esfuerzan, estar por encima de la media. Ya sabemos que podemos esperar de Elementary, un caso semanal que Sherlock intentará aclarar ayudado por Joan. Holmes hará gala de múltiples excentricidades y de un nada ortodoxo modus operandi para , en los últimos compases del episodio, resolver el asesinato/secuestro/robo dejando a los policías con la boca abierta.

Seguiremos la evolución de esta serie para ver si este Sherlock se asienta, de manera definitiva, en la parrilla de emisión de la CBS.