En una nota publicada esta mañana y firmada por el ministerio de Exteriores en el Reino Unido, se confirma que Julian Assange, aún obteniendo la petición de salvoconducto, no saldrá en libertad de la embajada.

Manifestantes a las puertas de la embajada

La noticia llega tras una reunión que ha mantenido el ministerio con el gobierno ecuatoriano. En la misma, Londres afirma que:

Debemos ser absolutamente claros sobre el hecho de que si recibimos una petición de salvoconducto para Assange, después de que haya obtenido asilo, esta será rechazada, según nuestras obligaciones legales.

En el día de ayer fue el gobierno ecuatoriano el que afirmaba que si el Reino Unido llegaba a entrar en la embajada sería considerado como un grave ataque a la soberanía nacional.

Hoy, a primera hora de la mañana, era Londres el que respondía dando a entender que se estaban barajando todas las posibilidades. Ese primer comunicado de prensa afirmaba que:

Es demasiado pronto para decir cuando o si Gran Bretaña revocará el estatuto diplomático de la embajada ecuatoriana. Dar asilo no cambia fundamentalmente nada y tenemos la obligación legal de extraditar a Assange a Suecia donde es buscado para comparecer por cargos de violación.

La amenaza fue replicada desde Quito a través de Ricardo Patiño, canciller ecuatoriano, quién comentaría en un comunicado que:

Nosotros no somos colonia británica... los tiempos de la colonia han terminado.

Esta nueva nota añade más tensión a la situación que se vive desde el día de ayer, situación agravada por el gran número de manifestantes que se están agolpando a las puertas de la embajada custodiada por oficiales.

Mientras, Assange permanece en el interior de la misma desde el 19 de julio como refugiado en espera de saber si se le concede el asilo en Quito, asilo que desde hace unas horas parece que Londres no permitirá.