Con cada vez mayor frecuencia, la robótica está presente en muchos aspectos de nuestra vida cotidiana y, además de la industria o la medicina, se está integrando en automóviles, en terapias de rehabilitación y, en el futuro, en los campos de batalla. Quizás alguien pueda pensar que, a pesar de su extensión en uso, aún estamos algo lejos de pilotar robots como en Neon Genesis Evangelion o Gundam aunque haya políticos que anuncien que tienen planes para ello; sin embargo, pilotar un robot podría no ser algo tan lejano puesto que una empresa japonesa ha presentado los robots Kuratas, unos engendros mecánicos de 4 metros de altura que alojan una cabina para que éstos puedan ser pilotados por humanos.

Con anuncio así, siguiendo la estela de Evangelion, el nombre de la empresa tendría que ser NERV; sin embargo, la encargada de este proyecto tan singular es Suidobashi Heavy Industry, una empresa nipona que ha desarrollado este robot, un dispositivo de 4 metros de alto y unas 6 toneladas de peso que es capaz de desplazarse a una velocidad de hasta 10 kilómetros por hora. Este mecha tan singular dispone de una cabina para alojar a un piloto que se monte en el robot y lo controle desde dentro, es decir, cumplir el sueño de muchos de nosotros.

La idea de la empresa es vender estos robots por un precio de salida no apto para todos los bolsillos puesto que el precio base es de 1,3 millones de dólares (1,04 millones de euros), un precio que se iría incrementando con los distintos "extras" que la compañía ofrece a los clientes para personalizar su robot. Los afortunados que posean uno solamente tendrán que subirse a la parte superior del robot, pulsar un botón para abrir la escotilla de entrada y sentarse cómodamente en una cabina que podrá mantenerse abierta (dejando al piloto al descubierto) o cerrar y usar el sistema de cámaras para ver "la realidad" desde la pantalla situada en el interior.

¿Y cómo puede desplazarse este robot a 10 kilómetros por hora? Una velocidad así, por ahora, no es posible conseguirla en un robot tan grande haciendo que éste ande, de hecho, aunque el robot posee un par de piernas, éstas terminan en un kit de cuatro ruedas que son impulsadas por un motor diésel (el robot requiere combustible como cualquier vehículo convencional). Eso sí, aunque se desplace sobre ruedas, el Kurata posee un par de brazos que se pueden mover hacia arriba y hacia abajo y con los que se pueden agarrar objetos; además, para el deleite de los afortunados que se puedan comprar una unidad, el robot puede armarse con cañones de agua y pistolas de perdigones que se emplazan en sus brazos.

Hace algunos meses hablamos de los planes de Hajime Research de construir un robot gigante (de unos 4 metros) que pudiese ser controlado desde una cabina y, por lo que podemos ver en este caso, Suidobashi Heavy Industry parece haberles tomado la delantera con los Kuratas. De hecho, parece que la empresa ofrece al usuario 3 vías de controlar el robot puesto que, además de la cabina para el piloto, podremos controlarlo usando un iPhone o mediante un control remoto para manejarlo de manera externa.

La empresa advierte que los Kuratas son "una obra de arte" y no un vehículo convencional, por tanto, no se comprometen a garantizar la seguridad de sus ocupantes pero, la verdad, tras ver los vídeos no me importaría nada contar con uno para ir a trabajar.

Imágenes: Suidobashi Heavy Industry