Tras el éxito del aterrizaje de la Curiosity en Marte hace unas semanas y la recepción de las primeras imágenes enviadas por este rover-laboratorio, la NASA ha anunciado que seguirá trabajando en el Planeta Rojo y ha presentado una nueva misión que se desarrollará en el año 2016 con el objetivo de realizar prospecciones de terreno en la superficie del planeta.

NASA mision Insight

La enorme atención despertada entre los medios y la opinión pública con la misión del Curiosity, la atención con la que se siguió el aterrizaje y la expectación causada por la recepción de las primeras imágenes enviadas por la misión, han servido para que la NASA tome impulso y continúe con la exploración de Marte y, con esa idea, preparará una nueva misión que sirva para conocer aún más sobre este planeta:

El éxito del aterrizaje del vehículo Curiosity ha relanzado el interés del público en la exploración espacial y el anuncio de hoy deja bastante claro que vendrán muchas más misiones de exploración a Marte

La misión, llamada InSight, tendrá como objetivo llevar a la superficie de Marte instrumentos que permitan estudiar la composición del planeta, perforar la superficie y discernir si el núcleo de éste es sólido o si es líquido como el magma del núcleo de la Tierra. Además, otro de los aspectos a averiguar será el de dar respuesta a por qué la corteza de Marte no está compuesta por placas tectónicas como las de la Tierra, algo que permitirá a los investigadores conocer cómo se forman y desarrollan los planetas de características similares a la Tierra.

La exploración de Marte es un tema de alta prioridad para la NASA y la misión Insight asegura que continuaremos arrojando luz sobre los misterios del Planeta Rojo y allanar el camino cara a una futura misión tripulada

Esta misión será la número 12 de la clase Discovery, una serie de misiones que empezaron en 1992 con la idea de ahorrar costes y reutilizar desarrollos y tecnologías de otras misiones (normalmente vinculadas a la prospección). Precisamente, dado el ajustado presupuesto de la NASA, una misión que no vaya a suponer una gran inversión es un aspecto positivo para darle luz verde al proyecto aunque, aún así, costará 425 millones de dólares (una cantidad pequeña comparada con los 2.500 millones de dólares que ha costado la construcción del Curiosity). La dotación presupuestaria se empleará en la construcción de una nave que aterrizará sobre Marte acompañada de 4 instrumentos principales: un dispositivo para determinar el eje de rotación de Marte, un brazo robot con un par de cámaras y una sonda térmica superficial con la que se perforará el terreno para realizar medidas.

El Laboratorio de Propulsión a Reacción de la NASA en Pasadena (California) será el encargado de dirigir el programa con la cooperación de distintas universidades, agencias gubernamentales y la industria aeroespacial estadounidense. Además, la Agencia Espacial de Francia y el Centro Aeroespacial de Alemania también participarán en la misión aportando equipamiento e instrumental para la nave que se espera que aterrizará en Marte en septiembre del año 2016.

Imagen: NASA