Tardaron pero llegaron. Unas disculpas o al menos una explicación por parte de Twitter era lo que más se pedía desde que se conocieran las circunstancias de la suspensión de la cuenta del corresponsal de The Independent, Guy Adams, en lo que a todas luces parecía un intento burdo de censura de lo que se había hashtagueado como #NBCfail.

El periodista, después de una serie de tweets y un artículo muy críticos con la cobertura de la NBC de los Juegos Olímpicos, vió suspendida su cuenta bajo la notificación de Twitter de que estaba violando la privacidad de los datos de un usuario.

El usuario en cuestión era Gary Zenkel, presidente de NBC Olympics y el responsable de la cobertura de NBC, cuyo email de empresa Adams publicó en un tweet, y justamente allí encontraba razones Twitter para justificar la suspensión de la cuenta. Pero la cosa empezaba a ponerse más turbia cuando poníamos en contexto otros datos:

  • NBC, cuya cobertura estaba siendo criticada no sólo por Adams sino por otros usuarios de Twitter también, y que fue quien puso la queja para que cerraran la cuenta de Guy Adams, es un importante socio estratégico de Twitter para este evento
  • El email publicado por Adams era su email de empresa, una dirección que no cabría considerar como privada o personal.
  • Como se conoció luego, fueron empleados de Twitter quienes, tras ver los tweets de Adams, aconsejaron a NBC interponer la queja para suspender la cuenta de Adams

Hace unas horas la cuenta de Twitter volvía a funcionar y él empezaba a tuitear allí mismo la respuesta que le había mandado Twitter en un email: una línea donde le decían que la cuenta era reestablecida porque quienes se habían quejado retiraban su solicitud.

La explicación y las disculpas llegarían después, cuando Adams ya estaba contando su caso en la CNN.

Alex Macgillivray (@amac), consejero general de Twitter, lanzaba un tweet con enlace a un artículo en el blog oficial donde explican su posición con respecto a la información privada de sus usuarios y sus procedimientos en estos casos.

El artículo explica que cuando se denuncia a una cuenta, ellos la suspenden hasta averiguar lo sucedido. Con respecto al email de empresa comentan que los usuarios pueden usar sus email de diversas formas, y que ellos no pueden saberlo de entrada, por lo que aplican este criterio para todas las cuentas. También confirman que parte del equipo que trabaja con NBC en los Juegos Olímpicos detectó un tweet que no estaba cumpliendo los términos del servicio y animó a la NBC a abrir un ticket para reportar al usuario. Lo más importante: piden disculpas por lo sucedido y agregan:

(…) we do not proactively report or remove content on behalf of other users no matter who they are. This behavior is not acceptable and undermines the trust our users have in us. We should not and cannot be in the business of proactively monitoring and flagging content, no matter who the user is — whether a business partner, celebrity or friend. As of earlier today, the account has been unsuspended, and we will actively work to ensure this does not happen again.

(…) nosotros no nos dedicamos a reportar proactivamente o borrar contenido en nombre de otros usuarios sin importar quiénes son. Este comportamiento no es aceptable y socava la confianza que nuestros usuarios depositan en nosotros. No debemos ni podemos estar proactivamente monitoreando y prohibiendo contenido, no importa quién sea el usuario, si un socio de negocios, un famoso o un amigo. Hoy la cuenta ha sido reestablecida y trabajaremos activamente para asegurarnos de que esto no vuelva a ocurrir.

Toda una declaración de principios que quienes usamos Twitter estábamos esperando porque hemos conocido otros casos en los que esta empresa ha defendido proactivamente a sus usuarios. La libertad de expresión y los derechos de quienes usan su plataforma sin duda alguna juegan un papel muchísimo más importante que cualquier patrocinio, y ellos lo saben perfectamente. Twitter arriesgaba mucho quedándose callado ante estas acusaciones de censura: la resolución del tema de Guy Adams y su declaración ha llegado justo a tiempo para demostrar que su comunidad sigue siendo no sólo su mayor activo sino también su prioridad.