Fue con la misión del Apolo 15 (AS-510) cuando la NASA utilizó por primera vez los famosos LRV (Vehículo Explorador Lunar o Lunar Roving Vehicle) que popularmente fueron conocidos como “rover lunares”, unos vehículos todoterreno que fueron utilizados por los astronautas para desplazarse por la superficie lunar (los surcos del Apolo 15 aún se pueden ver) y abrieron la puerta al desarrollo de todo tipo de sondas y vehículos de exploración como el Opportunity que aterrizó en Marte en enero de 2004. Si bien parece que por razones presupuestarias la NASA pospondrá nuevas misiones tripuladas (incluyendo la vuelta a la superficie de la Luna), un equipo del Centro Espacial Kennedy y la Agencia Espacial de Canadá trabajan en un nuevo rover para enviar a nuestro satélite y localizar depósitos de agua: el vehículo RESOLVE.

Resolve

Aunque las misiones del programa Apolo llegaron a la conclusión de que en la Luna no había agua (ni ningún otro tipo de compuesto volátil), posteriores misiones llevadas a cabo con sondas han evidenciado que en los polos del satélite, quizás, podría existir agua helada o compuestos orgánicos como el metano. Con la idea de verificar esta hipótesis, tanto la NASA como la Agencia Espacial Canadiense llevan tiempo trabajando en un vehículo que pueda enviarse a la Luna a buscar agua y cualquier otro tipo de compuesto químico.

El RESOLVE (Regolith and Environment Science and Oxygen and Lunar Volatiles Extraction) es un rover autónomo capaz de recorrer la superficie Lunar y realizar catas del terreno (perforaciones) para buscar agua, minerales y otro tipo de recursos naturales. Con una autonomía suficiente para una misión de unos 9 días, este vehículo podría servir de avanzadilla para misiones de mayor duración, claro está, si en su inspección inicial tiene éxito.

¿Y para qué podría ser interesante saber que en la Luna hay agua? Por curioso que pueda parecer, para la NASA es un hallazgo importante porque este hallazgo reafirmaría la tesis de utilizar la Luna como una especie de base de aprovisionamiento de misiones de mayor duración. El agua podría ser utilizada, por ejemplo, para reabastecer el combustible de los cohetes de una nave.

Por ahora, el RESOLVE está en fase de pruebas (que se realizan en Hawaii) para verificar que, además, el vehículo es lo suficientemente flexible como para poder enviarlo a otros entornos (otros planetas, asteroides, etc) con la adición de instrumentos adicionales y sin tener que readaptar mucho el diseño.

Imagen: NASA