No cabe duda que en los laboratorios del MIT siempre tienen algo con qué sorprendernos. En esta ocasión, un grupo de investigadores del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Ciencias Computacionales del Instituto Tecnológico de Massachusetts ha desarrollado un chip que es capaz de alimentarse de tres fuentes de energía de manera casi simultánea. Este dispositivo está diseñado para obtener su carga a través de la captación de energía termoeléctrica, fotovoltaica o piezoeléctrica. En palabras más simples, mediante calor, luz o vibración.

En la actualidad, ya existen chips que son capaces de obtener energía por alguno de estos mecanismos, pero no se había logrado que lo hicieran de forma simultánea. Por ejemplo, un dispositivo podía cargarse por calor o por vibración, pero no utilizar ambas fuentes a la vez; en consecuencia, se provoca un desperdicio de energía. Para solucionar este problema, los investigadores del MIT han diseñado un circuito que permite al chip variar entre fuentes de manera rápida, optimizando su obtención de energía.

Este nuevo diseño permite que el chip pueda 'elegir' entre las diferentes fuentes y operar en caso de ausencia de alguna. Por ejemplo, si se coloca en un puente, el dispositivo podría obtener su energía de la vibración al pasar los autos, de la luz que recibe y del calor del ambiente. En caso de que alguna de esas variables falte (no haya tráfico, sea de noche o la temperatura sea fría), el chip aún puede cargarse con cualquiera de las fuentes que esté disponible.

Ésta es una gran noticia para el desarrollo de sensores, pues impacta directamente en su eficiencia energética y en la posibilidad de obtener mayor autonomía. Al ser capaz de combinar las tres fuentes, el chip puede valerse de las condiciones que le rodean sin necesidad de depender sólo de una ni de desaprovechar las restantes. Además, se vale de energías limpias y renovables, otro punto importante a destacar.

Las aplicaciones que sugieren en el MIT para este chip son muy variadas, desde su uso en estructuras para medir el estrés al que son sometidas, hasta sensores en aparatos médicos para tomar el ritmo cardiaco o el nivel de azúcar en la sangre. Quien sabe, quizá algún día podamos olvidarnos de cargar el móvil conectándolo a la toma eléctrica y sólo baste con dejarlo un poco al sol o darle algo de movimiento.