World War Z: An Oral History of the Zombie War debe ser el libro más significativo sobre el tema zombi publicado en el nuevo milenio. Escrito por Max Brooks, World War Z llegó a las librerías en 2006 y se convirtió en un clásico instantáneo del género. A través de sus páginas, Brooks comparte un reporte testimonial elaborado por la ONU, en el que se recopilan decenas de historias que entretejen -desde una narración en primera persona con distintas voces- los acontecimientos previos, intermedios y posteriores al holocausto zombi.

Por supuesto, una historia tan atractiva y con tantas ventas no podía pasar desapercibida para Hollywood. Después de dar algunos tumbos, el actor Brad Pitt adquirió los derechos para explotar la novela en la pantalla grande. Originalmente pensada para estrenarse el 21 de diciembre de 2012 (por aquello de las coincidencias apocalípticas), su fecha se ha retrasado para mediados de 2013. Así como hicimos con filmes venideros como Iron Man 3 o The Amazing Spider-Man, es turno de seguirle la pista en World War Z para saber cómo va y qué esperar.

La producción

Como comenté en el párrafo anterior, los derechos de la película son propiedad de Brad Pitt. Él, a través de su productora Plan B Entretainment, serán los encargados de llevar la historia al cine. Pitt no fue el único que vio el enorme potencial de WWZ: también Leonardo DiCaprio pugnó por los derechos de la obra, aunque en 2007, Brad terminó por ganarle la partida. Para adaptar la novela, la productora contrató a J. Michael Straczynski, un viejo conocido del mundo de la televisión (creador de Babylon 5) y del cómic (guionista de The Amazing Spider-Man de 2001 a 2007). En el guión, Straczynski hará mancuerna con Matthew Michael Carnahan, conocido principalmente por su trabajo como escritor en Lions for Lambs.

Curiosamente, Max Brooks no está involucrado con la adaptación. Él sólo se dedicó a darle el visto bueno al fichaje de Straczynski y calificó un borrador del guión como "asombroso". Como director, Pitt eligió a Marc Forster, cuyos trabajos más destacados son Finding Neverland y Quantum of Solace. En el ámbito histriónico, el protagonista es Brad Pitt (un poco obvio) como Gerry Lane, un empleado de la ONU dedicado a recabar el material testimonial; Mireille Enos como la esposa de Lane; y James Badge Dale, como el Capitán Speke, un militar de Estados Unidos que intenta convencer a su gobierno que la amenaza zombi es real.

La historia

Adaptar la historia de World War Z puede representar un problema porque está narrado por diferentes protagonistas. En el libro, el único eje conductor es la historia misma; en cierto modo, ésa es la virtud principal de Brooks: conseguir que el lector arme la trama sólo con pedazos inconexos de la cronología. En lugar de calcar ese sistema, Straczynski optó por crear un personaje (Lane) cuya visión nos acompañe a largo de los eventos, tal como revela la sinopsis de la cinta.

El libro de World War Z se divide en varios actos:

  • Alarmas (Warnings): Incluye los testimonios de las primeras apariciones de los zombies. Destacan entrevistas a Kwang Jing-Shu, médico chino que atendió el primer caso; Jurgen Warmbrunn, agente israelí que elaboró el primer protocolo contra la epidemia; y Saladin Kader, un profesor palestino que narra como Israel es el primero en ponerse en cuarentena.

  • Culpa (Blame): Incluye testimonios que señalan cómo no se actuó a tiempo para frenar la epidemia. Destacan entrevistas a Bob Archer, ex director de la CIA, quien señala por qué su agencia no tomó cartas en el asunto; Breckingridge Scott, empresario farmacéutico que se hizo millonario con una vacuna falsa; y Groover Carlson, Jefe de Gabinete de la Casa Blanca, que habla de las razones políticas para no intervenir.

  • El Gran Pánico (The Great Panic): Incluye testimonios sobre la expansión desenfrenada de la epidemia. Destacan entrevistas a Gavin Blaire, quien relata cómo los zombis arrasaron las ciudades; Maria Zhuganova, militar rusa que habla sobre las rebeliones en el ejército; y Todd Wainio, soldado que narra la terrible derrota en Yonkers (Nueva York).

  • Cambiando la marea (Turning the tide): Incluye testimonios sobre los planes de contingencia para sobrevivir. Destacan las entrevistas a Xolelwa Azania, quien habla sobre el Plan Redeker (a mi parecer, uno de los mejores pasajes del libro); Jesika Hendriks, que cuenta cómo la gente se refugió en el norte para que los zombis se congelaran; y Sardar Khan, que narra la creación de una zona segura al cerrar el paso de los Himalayas.

  • Frente de guerra en Estados Unidos (Home Front USA): Incluye testimonios sobre la creación de zonas seguras en dicho país. Destacan las entrevistas a Arthur Sinclair Jr, responsable de reorganizar la economía y el trabajo; Joe Muhammad, que habla sobre la organización ciudadana para cuidarse de los zombis; y Roy Elliot, director de cine que cuenta cómo sus filmes ayudaron a evitar suicidios por depresión.

  • Alrededor del mundo y por encima (Around the world, and above): Incluye testimonios sobre la creación de zonas seguras en todo el planeta. Destacan las entrevistas a David Allen Forbes, quien explica cómo Europa recurrió a los castillos como refugios; Sergio García Álvarez, quien señala cómo Cuba se convirtió en potencia regional gracias a su sistema político y la recepción de migrantes de EE.UU; y Terry Knox, astronauta que relata cómo sobrevivieron en la Estación Espacial Internacional.

  • Guerra Total (Total War): Incluye testimonios sobre cómo la Humanidad recuperó terreno y ganó la guerra contra los zombis. Destacan las entrevistas a Todd Wainio (el mismo que habló sobre Yonkers), contando cómo se ganó la batalla de Hope, Texas; Sergei Ryzhkov, sacerdote ruso que explica cómo el clero asumió la responsabilidad de rematar a los soldados infectados -a la larga, Rusia termina convirtiéndose en el Sagrado Imperio Ruso-; y Andre Renard, quien cuenta sobre la batalla por recuperar los subterráneos de París.

  • Despedidas (Good-byes): El libro cierra con opiniones de varios entrevistados, sobre el futuro que le depara a la humanidad después de la Guerra Mundial Z.

¿Cuántos de estos fragmentos quedarán en la película? A juzgar por lo que se sabe del rodaje, suenan como seguros la entrevista al doctor chino que atendió al paciente cero, el incidente de la cuarentena en Palestina y la batalla de Yonkers.

¿Qué esperar?

Straczynski señala que WWZ tendrá un tono muy similar a The Bourne Supremacy, en el sentido de una trama de proporciones internacionales. De acuerdo con una reseña de un borrador del guión (filtrado en 2008), existen muchas similitudes narrativas con Children of Men. Como sea, no podemos estar muy seguros de esa parte, porque ese borrador de Straczynski fue reescrito en 2009 por Carnahan.

Sobre la producción, recién se anunció que, a pesar de tener la película prácticamente terminada, regresarán a filmar otras siete semanas. En tiempo de cine, eso es muchísimo (podrían, incluso, modificar toda la película). ¿Será que la productora no quedó satisfecha con el resultado?

WWZ puede ser el enésimo caso de un libro que fracasa en su adaptación al cine. Por los cambios de estructura que ha hecho Straczynski, es probable que se ajuste más al montón de cintas de acción apocalípticas que a una obra compleja. Aún así, el dinero invertido (125 millones de dólares), el apoyo de Brooks y el argumento del libro dan un par de razones para guardar la esperanza. Eso sí, aunque suene a lugar común: ¡corran a leer la novela antes de la película!