Desde principios de los años 30, tanto Alemania como Gran Bretaña trabajaron en el desarrollo de sistemas de detección y medición de distancias vía radio (radio detection and ranging), es decir, el radar, basándose en los principios teóricos que había establecido Nicola Tesla en 1917. Gran Bretaña desarrolló su primer radar en 1935 para la RAF y Alemania desplegó en combate su primer radar en 1938 durante su participación en la Guerra Civil Española, a partir de ahí y con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, el radar se convirtió en un instrumento fundamental durante el conflicto y, además de su aplicación militar, con el paso de los años su uso se ha extendido a otros muchos ámbitos (tráfico de aviación civil, radares de navegación marítima, radares meteorológicos, radares de tráfico, etc). Este doble uso, civil y militar, provoca que algunas de las investigaciones que se realizan en este campo estén financiadas por entidades de carácter militar y, en este sentido, la Marina de Estados Unidos está trabajando con un radar de alta resolución que es capaz de distinguir las gotas de lluvia en una tormenta con la idea de profundizar en el estudio de la formación de las nubes y las tormentas.

El proyecto, realizado por el Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos, tiene como objetivo el estudio en profundidad de las nubes y la lluvia, con la idea de servir de base para el desarrollo de sistemas de predicción del tiempo, por ejemplo, para realizar el seguimiento de tormentas y poder realizar partes meteorológicos mucho más precisos y, con tal fin, se han hecho con un un radar de alta resolución basado en el efecto Doppler que permite a los investigadores monitorizar las gotas de lluvia de una nube.

Con la idea de realizar el estudio, el Laboratorio de Investigación Naval ha estado trabajando con el radar y ha sido capaz de penetrar en la estructura interna de las nubes que forman la tormenta y llegar a un nivel de precisión que les permite ver y estudiar las gotas de lluvia que éstas contienen. De hecho, antes de su uso como apoyo a estudios de carácter meteorológico, el radar fue utilizado por la NASA para realizar el seguimiento de pequeños fragmentos y deshechos que se desprendían durante el lanzamiento de los transbordadores espaciales.

Los científicos pueden detectar las gotas de lluvia gracias al nivel de precisión del radar y su resolución, hasta ahora sin precedentes. Gracias a estas propiedades, es posible medir la concentración de gotas de lluvia en una nube y las propiedades individuales de gotas de un diámetro mayor a 0,5 milímetros

Con el tiempo, el equipo de investigación (compuesto por personal de la Marina de Estados Unidos y de la Universidad Johns Hopkins) espera que los resultados de este trabajo permitan profundizar en el proceso de formación de las nubes, las precipitaciones y, lo más importante, la formación del granizo.

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