Vengo de tener una primera toma de contacto con la siguiente generación de la consola de Nintendo, la Wii U, presentada durante el E3 de 2011 y concretada hace sólo unas semanas. Iba con un buen puñado de dudas en la cabeza, resultado de verla únicamente hasta la fecha en imágenes y vídeos demostrativos, que han quedado medianamente resueltas. A lo largo de los siguientes párrafos vamos a detenernos en intentar resolverlas, analizar sus puntos fuertes, sus puntos débiles y en los retos que le quedan por delante.

Sus bondades

Cómo venía diciendo es difícil hacerse una idea concreta de cómo se juega y cómo es la experiencia de Wii U hasta que no tienes un mando en las mano, o igual no, pero desde luego esta cambia en cuanto a empiezas a jugar con una. Lo primero, el mando es muy ligero, o por lo menos se siente así. Está claro que desafortunadamente no da esa sensación ni mucho menos pero después de estar jugando un buen rato (y encima de pie) en ningún momento se siente incómodo o el peso dio a entender que fuese a suponer un problema.

La ergonomía del mismo también es sorprendente, encaja bien con la forma natural de las manos y aunque es voluminoso los pulgares descansan sobre los joysticks con comodidad y la mano derecha puede acceder a los cuatro botones con soltura. Para seleccionar el botón de Home o el de Start sí que hace falta separar la mano pero como decía gracias a que no es pesado no resulta tampoco excesivamente incómodo sujetarlo con una mano mientras lo apretamos con la otra.

Aunque en nuestras pruebas y por motivos de seguridad hemos tenido que usarlo con un cable, este será por supuesto completamente inalámbrico y se complementa con el resto de antiguos mandos de la Wii, los Wiimotes, que son plenamente compatibles con la nueva Wii U. Es más, hasta pasado un tiempo de su lanzamiento los primeros juegos sólo serán compatibles con un único gamepad así que seguirán teniendo la misma importancia.

Los gráficos varían mucho de juego a juego (y la mayoría eran demos no representativas del producto final) pero en general podemos dejarlo en que se quedarán a la altura de la Xbox 360 o PlayStation 3 o un poco por encima dentro de un tiempo. Sin embargo, como sucediese con la primera Wii, que a ese nivel también está muy por detrás de la competencia, la clave de la consola no son los gráficos, sino la jugabilidad y el entretenimiento.

Si la primera Wii era una consola eminentemente familiar, la Wii U repite la misma jugada pero haciendo un poquito más de hueco al gamer más exigente. Así, si jugar a un shooter en tercera persona con la Wii no era una experiencia depurada del todo en la Wii U esto mejora sustancialmente no sólo por la ergonomía y funcionamiento del gamepad sino por añadidos como el Wii U Pro controller que podéis ver justo encima de estas líneas y que aporte un toque de control extra para los más exigentes o para los que se sientan más cómodos con este tipo de mandos.

Sus defectos

La experiencia de la Wii U se basa en algo por lo que Nintendo ya apostó con consola portátiles como la DS y sucesoras: dos pantallas. Sólo que en este caso esas pantallas no están necesariamente unidas y eso se convierte tanto en una ventaja en muchas situaciones como en una desventaja en otras. En una ventaja porque permite descontinuar el juego, o por lo menos descontextualizarlo, de la pantalla de un televisor exclusivamente, también sirve como centro de entretenimiento o incluso como mando de control remoto para la televisión. Se puede navegar por internet, hacer vídeo conferencias o jugar en él de manera completamente independiente.

Pero por otro lado para mí el principal fallo de la Wii U ahora mismo es esa mecánica de tener que estar atento a dos pantallas. Y es que no hay problemas si las dos están cercas, pero si estás sujetando el mando en posición horizontal mientras miras a la televisión en evidente posición vertical y tienes que andar cambiando de visión entre uno y otro acaba por cansar bastante. Al final o acabas prestando atención únicamente a una de ellas o si te fuerza a usar ambos, como es el caso de Zombi U, el mecanismo acaba por desgastar la experiencia de juego.

En cuanto al público objetivo de la consola ya mencionaba al principio que claramente con la Wii U se abre un poquito más el hueco para el gamer hardcore. Pero que se abra un poco precisamente implica que no lo hace del todo, y al no hacerlo del todo está relegando la consola a un ámbito familiar o amateur, el mismo que tan bien funcionó con la primera Wii donde quizá repetir la jugada no sea tan buena.

Sobre todo porque antes los videojuegos quedaban relegados casi exclusivamente a la consola de salón y a la televisión. Ahora, en un mercado de smartphones, tablets, iPads y desarrolladores que lanzan juegos como Angry Birds que se convierten en sensaciones a nivel mundial esa experiencia de juego ya no está localizada y eso puede repercutir en que una Wii U en el salón ya no sea tan necesaria.

Conclusión

La Wii U se siente como la evolución lógica de Nintendo para la primera Wii, fiel a su espíritu y fiel a la fórmula que tan buenos resultados le ha dado a la compañía en el pasado. En general se puede decir que Nintendo está dando pasos en el camino correcto, habrá que ver cuál es la recepción general y cómo acaban funcionando los juegos.

De momento los principales retos que tiene la Wii U por delante es el de crear una buena base de juegos que aprovechen todo el potencial que el nuevo mando puede ofrecer. Si consiguen eso y posicionar bien la consola como centro de entretenimiento en el salón probablemente vuelvan a repetir el éxito de la primera Wii, de momento nos falta por confirmar la fecha de lanzamiento, que se espera para antes de finales de año y sobre todo el precio definitivo.