La quinta será la última temporada de Fringe, trece capítulos que carrarán la historia de esta intensa y adictiva propuesta televisiva. El próximo 28 de septiembre, apuntad la fecha en el calendario, arrancará la temporada con un episodio titulado Transilience Thought Unifier Model-11. Así que mientras nos mordemos las uñas esperando que llegue dicho día nos sorprendemos con el anuncio de que Jeff Pinker, co-productor ejecutivo desde el segundo año junto a JH Wyman, abandona su puesto como showrunner en búsqueda de nuevos horizontes creativos.

Esta inesperada despedida deja a Wyman con la responsabilidad absoluta sobre el cierre de Fringe. ¿Estará a la altura de semejante reto? ¿Se notará mucho la ausencia de Pinker? J.J. Abrams, uno de los creadores de la serie, ha dejado bastante clara su opinión :

[...] estamos muy emocionados de comenzar a trabajar en una quinta temporada de Fringe y ser capaces de ofrecer los 13 episodios finales a nuestros apasionados y dedicados fans. Durante cuatro años, JH Wyman y Jeff Pinkner han trabajado incansablemente en equipo para mantener todos los mundos en Fringe. Estamos agradecidos por las valiosas contribuciones que Jeff ha hecho y, por supuesto, le deseamos lo mejor y esperamos trabajar juntos en el futuro. No vamos a exagerar la importancia de JH Wyman en Fringe; sin embargo, estoy muy contento de su continuación como productor ejecutivo de los últimos capítulos de nuestra historia. No podemos esperar a que nuestros fans vean lo que tenemos reservado para ellos en la salvaje conclusión de Fringe.

Wyman, que tiene por delante unos meses de intenso trabajo, afirmó a través de su cuenta de Twitter que seguirá en la serie hasta el último “frame”; añade que siempre habían animado a la gente para que continuase con sus propios caminos creativos. Unas palabras muy bonitas pero hay que ser claros, quedarse solo ante el final tiene que imponer respeto y aunque dicen haber terminado su relación profesional de manera amistosa seguro que un poco enfadado si que está. Wyman sabe, y nosotros también, que si el final gusta se llevará todo el mértio pero que si defrauda, como pasó con Lost, será el nuevo Damon Lindelof. Nadie quiere ser el nuevo Lindelof.