Hace no mucho, comentaba acerca de los agregadores masivos de patentes, un modelo de negocio tipo corsario, basado en la adquisición masiva de patentes que son utilizadas para producir innovación, sino para usarlas en contra de productos exitosos en el mercado por medio de demandas contra competidores o como escudo de defensa para proteger intereses comerciales.

Los trolls de patentes son un grave problema para la industria de la tecnología, especialmente en el área de dispositivos móviles. Pero afortunadamente ya no la tendrán tan fácil si DPL - Defensive Patent License - tiene éxito y es adoptada por una gran mayoría.

Jason Shultz y Jennifer Urban de la Universidad de Berckley han lanzado la versión beta de DPL, el equivalente de GPL para patentes, y la cual permite crear un portafolio de patentes para compartirlas y ser utilizadas de una forma que promueva la innovación, al dejar a un lado las prácticas abusivas de los monopolios y cualquier aprovechado que quiera pasarse de listo.

El principio básico de esta licencia es que las patentes deben enfocarse a la innovación y no a los litigios. Su inspiración: el open-source. El modelo funciona así:

Los titulares de patentes deben ofrecer una licencia sin exclusividad y libre de regalías a quien los solicite, siempre y cuando la licencia estipule que no se demandará a quien licencia u otro miembro de la comunidad DPL por infracción de patentes.

Quien licencia debe ofrecer sus patentes bajo DPL con las misma condiciones para todos los que la solicitan

La licencia conservará sus efectos durante su duración, incluso si se vende posteriormente

La licencia solo se revoca si se ejecuta una demanda defensiva

Prácticamente, al licenciar bajo DPL se acuerda no demandar a quienes licencian bajo este modelo. Es decir, además de servir como tregua entre los integrantes de su comunidad, además funciona como un escudo contra posibles (y cada vez más frecuentes) abusos.

El antecedente más inmediato de DPL, es el Acuerdo de Patentes con Innovadores que presentó hace unos meses Twitter y en el cual se compemete a no utilizar las patentes que generan sus empleados de forma ofensiva, sino únicamente defensiva. DPL simplemente lleva un paso más allá esta iniciativa y de paso, devuelve un poco de razón al histérico entorno en el cual se encuentra la propiedad intelectual en nuestros días.

Para todos aquellos que hemos perdido toda esperanza en el régimen de propiedad intelectual, parece ser (como siempre) que compartir es una buena solución.

Puedes leer el texto íntegro de DPL en Github.