Incluida dentro de la próxima Difamation Bill, Reino Unido se prepara para un cambio que obligará a los sitios en Internet a identificar a aquellas personas que envíen mensajes difamatorios. El "troll" pasará a ser perseguido dentro de la nueva ley.

La razón que esgrime el gobierno es que las víctimas de este tipo de mensajes tienen derecho a saber quién está detrás de los mensajes sin necesidad de costosas batallas legales. Una propuesta que busca equilibrar la web actual donde el anonimato permite en ocasiones declaraciones falsas sobre otros usuarios.

Una propuesta que tiene su origen tras lo ocurrido hace unos días. La semana pasada una mujer británica obtuvo una orden judicial obligando a Facebook a identificar a los usuarios que la habían acosado. Al parecer, Nicola Brookes había sido calificada falsamente de pederasta y traficante de drogas por un conjunto de usuarios de la red social.

Facebook, que no impugnó la orden, ahora quiere revelar las direcciones IP de las personas que habían difamado a la chica para que puedan ser procesados.

Y es que estos nuevos poderes serán incluidos en la Difamation Bill, lo que permitirá un proceso en menos tiempo y dinero según dice el gobierno. Cuenta Ken Clarke, secretario de Justicia, que:

Nuestra propuesta supondrá que los operadores de sitios web tendrán una defensa contra la difamación siempre que puedan identificar a los autores del material difamatorio (y siempre que un demandante lo haya solicitado).

Las medidas significarán el fin de los rumores calumniosos y la posibilidad de acusar en la red sin ser castigados. El gobierno quiere un régimen para este tipo de difamación que permita a los usuarios proteger su reputación.

Este mes de junio se espera que se implante la ley incluyendo la nueva media que obligará a identificar a los "trolls" en la red.