El día de ayer Vint Cerf se reunió con miembros del Parlamento Europeo y la Comisión Europea en Bruselas, en donde afirmo para EuroActiv que ACTA no apoya el interés publico y lo considera un instrumento “obtuso” que producirá daños colaterales debido a que:

[...] las mismas herramientas que se usan para violar la ley pueden ser usadas por razones políticas para perseguir a las personas.

El mundo de la propiedad intelectual — cuando es proyectado en el espacio digital — puede que requiera un replanteamiento dentro del contexto de los bienes digitales. La web es en su naturaleza misma, es una máquina gigante de copiado, en la medida que cada página web es una reproducción.

Es aquí donde reside uno de los mayores peligros de la intencional vaguedad del lenguaje de ACTA: una interpretación maliciosa del tratado puede criminalizar cualquier sitio, página o enlace que sea considerado una copia, qué es lo que ACTA combate.

Regulaciones como ACTA son instrumentos obtusos que tendrán efectos colaterales. Esto es lo que provocó que SOPA fallará en EUA.

Tengo una compresión menos directa de ACTA pero estas ideas son tendenciosas en favor de la propiedad intelectual tradicional y tienen poco conocimiento de nuestros comunes colectivos o del daño colateral que causarán. Si, bajo el ACTA, confiscas un dominio que esta en lo más alto de la jerarquía, no será posible el acceso a sitios inocentes dentro de la misma dirección.

Vint Cerf además tuvo un pequeño intercambio con Hannes Swoboda del bloque paarlamentario social-demócrata. Cerf agradeció que el Parlamento se pronuncie en contra de ACTA, en un momento donde es imperante reexaminar los modelos actuales de protección de propiedad intelectual.

Creative Commons es muy saludable. Nos tenemos que detener para analizar las flexibilidades que se pueden ofrecer.

Dejar atrás la austeridad intelectual tomará tiempo, pero definitivamente, el primer paso es incorporar más flexibilidades en las leyes actuales.

Los legisladores en Europa tienen la mesa puesta para iniciar el cambio y el voto del Parlamento Europeo en julio, para aprobar o rechazar ACTA, será crucial para definir si existe o no la voluntad política necesaria para darle una oportunidad al bien común.

Imagen CC vía joi