La tecnología puede mejorar la calidad de vida de mucha gente y, sobre todo, puede dotar de autonomía a personas que sufren algún tipo de discapacidad o padecen alguna enfermedad que limita su libertad de acción. La verdad es que cada vez son más los trabajos de investigación que tienen como objetivo vencer barreras y dotar de autonomía, por ejemplo, a personas invidentes a los que dotan de sistemas que les permiten orientarse y andar de manera segura. En la Universidad de Nevada en Reno llevan tiempo trabajando en un sistema de esta índole y han desarrollado el sistema Navatar con la idea de poder guiar a personas invidentes por el interior de los edificios aprovechando las propias capacidades del usuario y su desarrollado sentido de lo táctil.

Hoy en día cada vez es más habitual encontar cartografías de muchos lugares incluso del interior de muchos edificios, algo que por ejemplo ofrece Google desde la versión 6 de Google Maps para Android donde, precisamente, hace un llamamiento a establecimientos y edificios singulares para recopilar esta información en modo crowdsourcing. Partiendo de esta información geoespacial, el equipo de la Universidad de Nevada ha desarrollado un sistema de bajo coste capaz de guiar a un invidente utilizando sensores asequibles como acelerómetros y brújulas para ir guiando al usuario a través del edificio.

Los sensores de un smartphone se pueden utilizar para calcular la cantidad de pasos que ha dado el usuario y mediante la brújula calcular su orientación pero, a veces, pueden ser algo imprecisos. Para sincronizar la información, el sistema combina algoritmos de probabilidad junto a la información que el usuario puede captar, por ejemplo, al detectar que va a llegar a una esquina o tocar que a su lado hay una pared, un pasillo, una puerta o un ascensor

La idea es que el sistema sea capaz de trazar una ruta que irá comunicando al usuario mediante comandos de voz, por ejemplo, a través de un auricular y se utilice la información de los pasos (captados por el acelerómetro), la orientación (de la brújula) y los cambios de trayectoria del usuario (por ejemplo al torcerse y topar con una pared) para ir corrigiendo la trayectoria en lo que denominan "puntos de sincronización", es decir, una especie de reajuste periódico de la ruta.

¿Y qué tiene de especial Navatar? Teniendo en cuenta que los sistemas de navegación que se están desarrollando son caros o bastante aparatosos, Navatar es un sistema de bajo coste que podría aprovechar las capacidades de cualquier smartphone del mercado para complementarlo con las propias capacidades del usuario que, además de ser el usuario del sistema, también actúa como un sensor activo más.

El siguiente reto es evolucionar Navatar para que pueda ser utilizado en exteriores, entornos mucho más complejos dada la aleatoriedad de obstáculos que podría encontrar el usuario. Para empezar, el equipo de trabajo quiere añadir a Navatar un sistema de navegación por GPS para aportar un sistema de seguimiento mucho más preciso a la trayectoria.