Olvídate de los forcejeos y maniobras con las botellas de catsup, esa imposible cucharada final de mayonesa al fondo del envase y también de ensuciar tu ropa al salpicar gotas de aderezo que ya casi se acaba.

Estudiantes de nanotecnología de MIT han creado un nuevo recubrimiento super resbaloso llamado LiquiGlide, el cual modifica las propiedades adhesivas de ciertos materiales y puede ser aplicado a cualquier tipo de empaque de comida espesa -- como salsas, aderezos y mermeladas. Además de hacer la relación de los seres humanos con los envases de catsup más funcional, esta innovación permitiría ahorrar alrededor de un millón de toneladas de desechos alimenticios.

La composición de este lubricante no tóxico y seguro para envases alimenticios, es secreta. El grupo de investigación afirma que la sustancia ha sido ”patentada endemoniadamente”.

Específicamente, 9 patentes han sido solicitadas para proteger la fórmula de LiquiGlide.

Vía Fast Company