No voy a explayarme a la hora de hablar de la obra de Joss Whedon, aquellos que habitan este planeta saben de sobra quien es y que cosas ha hecho. Sin embargo para los más despistados un par de apuntes: Whedon tiene 47 años, es guionista, productor y director de películas y series de televisión, showrunner de éxitos y fracasos, compositor, guionista de cómics. Amado por unos, denostado por otros. Existen los whedonistas, fans acérrimos de las creaciones de este neoyorquino. Entre sus creaciones más conocidas destacan las series Buffy The Vampire Slayer, Angel, Firefly, Dollhouse; la web serie Dr. Horrible's Sing-Along Blog y la película Serenity.

Hoy por hoy ha tocado el cielo mainstream con The Avengers, Whedon se encargó del guión y de dirigir esta superproducción cargada de estrellas de cine, efectos especiales, superhéroes y acción. ¿Buena o mala película? ¿Entretenida o aburrida? Varios de mis compañeros ya han dado su opinión al respecto. A mi no me interesa entrar en ese debate y me guardo mi opinión de la cinta para mi, lo que me gustaría abordar serían las conexiones temáticas existentes entre The Avengers y otras obras realizadas por Whedon.

Joss repite patrones y temas, eso lo saben todos los whedonistas. Hay motivos que trata siempre y podemos encontrarlos a lo largo de la dilatada carrera de este, ya no tan joven, creador. Nos centraremos en analizar los medios audiovisuales, el cómic, tal vez, en otra ocasión.

Zona con Spoilers.

Personajes femeninos fuertes

La mayoría de las series de Whedon fueron protagonizadas por mujeres. Heroínas, no del todo perfectas, capaces de salvar al mundo y de sacrificarse por el bien común como Buffy, Cordelia, Echo o River. En The Avengers tenemos dos claros ejemplos de esto, por un lado Maria Hill y por el otro Natasha Romanoff / Black Widow. Hill sería la clásica mujer luchadora, solvente y autosuficiente que lucha en el bando correcto y cree en los ideales que representa; recuerda a la Zoe (Gina Torres) de Firefly, una soldado que sigue fielmente a su superior. Natasha Romanoff está en el bando de los buenos pero tiene un oscuro y turbio pasado, algo que Whedon exploró a fondo en personajes como Faith (Eliza Dushku) o Darla (Julie Benz) en Buffy The Vampire Slayer y Angel. En general, la apreciación de Whedon es la de la mujer como ser poderoso, algo que nunca le resta sensualidad ni vulnerabilidad, su poder es compatible con esas otras facetas recordemos a la sexy diosa Glory de la quinta temporada de Buffy, la aparentemente frágil Fred de Angel o la letal Echo de Dollhouse.

Un oscuro pasado del que no se puede escapar

Tanto Natasha Romanoff / Black Widow como Clint Barton / Hawkeye tiene un pasado bañado en sangre y plagado de actos que prefieren olvidar. Se han pasado al bando de los buenos pero no pueden borrar lo que han hecho de un plumazo, es parte de su atractivo como personajes. En Buffy teníamos a Angel, el vampiro con alma que vagaba por la noche de Sunnydale recordando todas y cada una de las atrocidades que había realizado siendo Angelus. Con el tiempo algo similar les sucedía a Spike, Darla, Willow e incluso el mismísimo Giles tenía un negro pasado del que renegar. En Firefly el capitán Malcolm Reynolds y Zoe cargaban con el peso de los traicionados y vencidos, perdieron la guerra, perdieron el orgullo y a los amigos en el campo de batalla. Ninguno de los dos podía dejar eso en el pasado, arrastraban un peso demasiado grande sobre sus hombros.

Las discrepancias separan a los héroes

¿Cuántas veces vimos a Buffy pelearse con sus amigos y lanzarse a la lucha en solitario? ¿Cuántas veces vimos a Angel hacer lo mismo en Los Ángeles? ¿Y a Wesley? Los grupos no son elementos estables, perfectos y en constante sintonía. La gente se pelea, se enfada, recapacita, aprende de sus errores y vuelve a reunirse. Eso lo vemos en The Avengers cuando los superhéroes empiezan a pelear en el laboratorio. Acabarán, con el tiempo, dándose cuenta de que a pesar de que hay muchas cosas que los separan hay otras que los unen, antepondrán el bien de la mayoría al suyo propio y actuarán juntos con la precisión de un reloj suizo. Evidentemente los conflictos grupales están mejor explorados en las series ya que Whedon contó con mucho más tiempo para desarrollar las historias y los personajes. De todas estas separaciones me quedo con la de Wesley en Angel, un auténtico descenso a los infiernos para el personaje que resultó ser un arco argumental y dramático sobresaliente.

La muerte

A Whedon no le tiembla la mano a la hora de matar personajes, en The Avengers se lleva por delante al simpático, servicial y eficiente agente Phil Coulson (Clark Gregg), una muerte tan inesperada como valiente, un giro dramático a la historia que permite al resto de los personajes tomar cuenta de la importancia de la situación. Joss siempre ha sabido impactar a sus seguidores a la hora de matar a sus personajes; la señorita Calendar, la madre de Buffy o Tara en Buffy The Vampire Slayer. Fred o Wesley en Angel. Wash en Serenity. El agente Ballard en Dollhouse. Peny en Dr. Horrible's Sing-Along Blog. Reconozco que yo he llorado con todas ellas y que me dolió que el agente Coulson nos dejase. Maldito Whedon.

La pérdida de identidad

Al inicio de la película vemos como Loki somete a Clint Barton / Hawkeye, durante gran parte del metraje el personaje se doblegará a los caprichos del dios actuando contra sus antiguos compañeros y sembrando el caos. No es la primera vez que Whedon usa este recurso, la pérdida de identidad o la falta de voluntad. En Buffy The Vampire Slayer vimos a Tara perder la cabeza por culpa de la diosa Glory y a Spike ser controlado por el Primero durante la séptima y última temporada. En Angel un todopoderoso demonio llamado Illyria toma el control de Fred matando a la humana y quedándose con su cuerpo. En Firefly la mente de River Tam es frágil debido a los experimentos que hicieron con ella y toda la serie Dollhouse versa sobre el lavado de personalidades y el control de la voluntad.

El carismático enemigo

Loki acaba cayendo simpático, entendemos su frustración y resulta divertido; es excesivo, visceral, cruel, presuntuoso e inteligente. Un malo carismático siempre es bienvenido, el público lo agradece. Whedon ha creado algunos malvados muy carismáticos, el dúo formado por Drusilla y Spike en Buffy, aunque luego el vampiro teñido de rubio se cubrió de gloria volviéndose un personaje regular. El Dr. Horrible, que aunque malvado es entrañable hasta límites insospechados. Volviendo a Buffy otros malos memorables fueron el alcalde y Glory. En Angel el mayor enemigo de todos fue Angelus. Un buen villano alegra cualquier función, aunque tengas un buen héroe o un excelente equipo, si el enemigo a batir no llega a cuajar el espectador estará decepcionado.