Mesas interactivas como Microsoft Surface hacen que las mesas, por ejemplo de una sala de reuniones, se conviertan en superficies de trabajo sobre las que proyectar imágenes, vídeos, una presentación o, directamente, interactuar con una aplicación. Dado que su precio aún es bastante elevado y, básicamente, las vemos en alguna que otra serie de TV (en Hawaii 5.0 tienen una en su oficina), algunos entusiastas de la electrónica se atreven a implementar sus propias versiones con componentes y sistemas que se comercializan de manera habitual y prueba de ello es la mesa que ha desarrollado uno de los miembros de la comunidad de usuarios de los foros del NUI Group en la que combina el Kinect de Microsoft junto a la cámara PlayStation Eye.

El proyecto persigue convertir una superficie plana, como la de una mesa, en un interfaz de interacción de aplicaciones de realidad aumentada, es decir, combinando imágenes reales de nuestro entorno con imágenes artificiales. Para conseguirlo, Bastian Broecker, que es como se llama el creador de este invento, se hizo con la típica mesita de café que muchos tenemos en el salón y le colocó un proyector, un Kinect, una cámara PlayStation Eye, cuatro láseres de infrarrojos, un espejo, un cristal y un computador para obtener como resultado una superficie en la que proyectar una imagen e interactuar con ella tocando sobre la misma superficie de proyección.

El proyector se ubica justo debajo de la mesa y el haz de luz proyectada se refleja sobre un espejo dispuesto con un ángulo de inclinación tal que permite rebotar el haz sobre el cristal de la mesa. Justo al lado del proyector se ubica la cámara PlayStation Eye cuya misión será seguir los movimientos del dedo del usuario que esté manejando la pantalla y, para obtener mayor precisión, la captura de la posición y el movimiento se apoyará en los 4 láseres de infrarrojos que se distribuyen por las cuatro esquinas de la mesa. ¿Y dónde encaja Kinect? El dispositivo de Microsoft se encarga de controlar la ubicación de la cabeza del usuario para que la imagen proyectada en la pantalla se adapte siempre a su punto de vista de manera que si el usuario mueve la cabeza, el sistema moverá la imagen para que el usuario no perciba diferencia al cambiar de posición y "emule" una proyección tridimensional.

Si bien quizás pueda estar algo lejos de Microsoft Surface, el desarrollo realizado por Broecker es impresionante y tiene bastante potencial para desarrollar aplicaciones en torno a la realidad aumentada.

Imágenes: Bastian Broecker

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