Tim Burton, director de cine de fama mundial, ha conseguido lo que muy pocos cineastas logran, crear un estilo propio, reconocible e inimitable que imprime a todas sus películas convirtiéndolo en un admirado director de culto que, aunque repite esquemas, siempre consigue sorprender por su visión del mundo y la puesta en escena de todas y cada una de sus películas.

Alexandre Dubosc es también un artista, un maestro del zoótropo comestible. El zoótropo es una máquina creada a mediados del siglo XIX por William George Homer que se convirtió en un juguete muy popular en aquel entonces. Se trata de un tambor con ranuras que al hacerlo girar permite ver una secuencia de dibujos en movimiento, es uno de los antecedentes más claros del cine.

Pues bien, Dubosc, ha creado un pastel zootrópico inspirado en la obra de Tim Burton. El resultado visual es fascinante, hermoso y macabro a la vez, como las películas de director. Ahora la gran pregunta es ¿estará rico?