El proceso de negociación de TPPA son una copia íntegra de los errores y falta de respeto a la sociedad y los estándares mínimos democracia que ACTA cometió.

Como les comentaba hace unos días, esta semana reiniciaron las negociaciones en Dallas bajo fuerte criticismo y protestas de distintos sectores. El grupo de académicos del Programa de Justicia de la Información y Propiedad Intelectual de la Universidad de Washington envió el día de ayer una carta al Embajador de la USTR, Ron Kirk, en la cual apelan a que se “cambie el curso” de las negociaciones.

Específicamente piden que se transparente el peligroso de capítulo de propiedad intelectual, al cual docenas de representantes de lobbies de las industria sí han tenido acceso, a diferencia de la organizaciones civiles y el público en general.

La respuesta de Ron Kirk al respetable Profesor Sean Flynn de la Universidad de Leyes de Washington, es que le ofende que se considere su trabajo poco transparente:

Revisare con interés su carta, y proporcionaré una respuesta detallada más adelante. Mientras tanto, es posible que le sorprenda saber que la USTR ha llevado a cabo el acercamiento más activo con todas las partes interesadas del TPP, que ha sucedido con cualquier acuerdo de libre comercio antes, incluso, en las disciplinas propuestas en materia de propiedad intelectual.

No discutiré ninguna afirmación de que nuestro trabajo no necesariamente refleja exactamente los deseos de sus colegas, pero, estoy muy ofendido por la afirmación de que nuestro proceso no ha sido transparente y carece de la participación del público. USTR ha llevado a cabo más de 400 consultas con las partes interesadas del Congreso y privadas sobre el TPP, incluyendo su invitación a las doce rondas de negociación.

Confío en que después de recibir una respuesta más formal de mi parte hará todo lo posible para educar a sus colegas en cuanto a los extraordinarios esfuerzos que nuestro personal ha hecho en relación con la redacción de los textos propuestos para el TPP.

Parafraseando a Mike Masnick de TechDirt: el ofensivo es otro.

El pequeño problema aquí es que la definición de “partes interesadas” en temas de propiedad intelectual se ha reducido a corporaciones. Solo en la ronda que se celebró en Los Angeles, la USTR se negó a dar detalles al grupo de académicos que demandaban la liberación del texto mientras la industria del entretenimiento le daba una recepción y un tour por sus estudios a los negociadores.

La propiedad intelectual toca todos los aspectos de nuestra vida cotidiana, desde medicinas, alimentos, productos y bienes culturales o de entretenimiento. La MPAA y la RIAA lo saben, por lo cual enviaron una carta al Presidente Obama para pedir:

Altos y comprensivos estándares para la protección y vigilancia de los derechos de propiedad intelectual — incluyendo patentes, marcas registradas, copyright y secretos industriales.

¿Tiene límite de la protección y vigilancia de la propiedad intelectual? Parece que no.

El argumento principal de este grupo es que un tratado de libre comercio no es el foro para negociar el incremento de medidas de protección intelectual que obligarían a los participantes a modificar sus leyes para cumplirlos. Esto debería ser negociado en la Organización Mundial de Libre Comercio y La Organización Mundial de Propiedad Intelectual. Por otro lado, de acuerdo a las filtraciones que existen, las medidas de propiedad intelectual que se incluyen no tienen nada que ver con comercio, son medidas puras y crudas de protección y vigilancia (100% enforcement).

Es curioso que la doctrina del libre comercio en teoría pugna por la no intervención del Estado en la forma en la cual fluyen los productos y su intercambio. Casualmente las medidas de protección de propiedad intelectual son más bien proteccionismo puro para obstruir su flujo en base a una visión radical y anticuada de la propiedad intelectual. Pero como NAFTA demuestra, tal vez el libre comercio simplemente no es libre.

Sería importante considerar las consecuencias de incluir en TLCs medidas de este tipo. El antedecente es reciente y desafortunado: Colombia y su Ley Lleras express, la cual fue impuesta vía tratado de libre comercio. No permitamos que se repita.

Para más información infórmate acerca de los puntos más controversiales de TPP en cuanto a propiedad intelectual, visita tppinfo.org, citizen.org y derechosdigitales.org.

Por cierto, al parecer el gobierno mexicano no aprendió nada de NAFTA y ACTA y sigue rogando un lugar en la mesa de negociaciones de TPPA.