Las series británicas están muy de moda: Sherlock, Downton Abbey o Black Mirror, han servido para abrirles los ojos a muchos seriéfilos que se decantan, cada vez más, por las producciones inglesas. Y es que hay que admitir que desde las islas nos llegan auténticas joyas tanto dramas como comedias como fantasía y ciencia-ficción. Los británicos sorprenden y aciertan, casi siempre. El éxito suele ser una mezcla de historias reales, guiones excelentes, actores todoterreno, sobriedad, estilo y clase, y en la comedia ese toque british, ese humor británico que tan buenos resultados está teniendo en los últimos años con series como The Office o The IT Crowd. Aprovecho para recomendar tres series no muy conocidas pero que merecen mucho la pena pero que no han tenido grandes campañas de difusión. Empecemos.

Life’s Too Short

Antes de Life's Too Short, Ricky Gervais y Stephen Merchant crearon The Office y Extras, series que crearon escuela, sobre todo la primera. Hay que reconocer que el humor que hacen es difícil, y que no todo el mundo está preparado para las barbaridades que sueltan y la incomodidad que provocan, para la provocación extrema y la humillación a la que someten a sus personajes; sus productos son de digestión lenta, un gusto adquirido. Life's Too Short cuenta a modo documental, como ya pasaba en The Office, el día a día de un actor enano, el conocido Warwick Davis protagonista de Willow. Davis es un engreído, envidioso, repelente y estúpido, un personaje al que es imposible cogerle cariño, capaz de meter la pata en cualquier situación, capaz de incomodar a cualquiera y al que desdeñan y humillan constantemente. Si os gustaron The Office y Extras os gustará esta nueva creación del dúo Gervais-Merchant quienes aparecen en la serie interpretándose a si mismos y mostrándose como unos mentirosos y unos cínicos que ignoran y se burlan de Warwick sin contemplaciones. Ojo a la secretaria interpretada por Rosamund Hanson, secundario impagable y difícil de olvidar. Otra cosa que llama la atención de la serie, es la cantidad de cameos: Liam Neeson, Johnny Deep, Helena Bonham Carter, Steve Carrell... sus intervenciones son la guinda de los capítulos.

Apta: Para fans del humor de Gervais, de lo políticamente incorrecto y de la vergúenza ajena

No apta: Para quienes creen que no todo es motivo de sátira o chiste, para los que no soportan las series que te hacen sentir incómodo

The Shadow Line

Esta miniserie de siete capítulos es una auténtica maravilla, de principio a fin. Una serie redonda, casi perfecta en todos los sentidos sobre la que solo puedo decir cosas buenas. The Shadow Line se centra en la investigación de un crimen y lo aborda desde todos los ángulos: los policías, los criminales, los métodos de trabajo, la gente implicada, los problemas que van surgiendo, que mueve a los diferentes personajes, las dudas que tienen. En caso en cuestión no es sencillo y todo en la serie es denso, intrigante, misterioso. Ni la historia ni los personajes dan tregua, la atmósfera se vuelve opresiva por momentos, la violencia es bastante explícita, hay largos silencios y miradas cargadas de significado. Estamos ante un producto televisivo de gran calidad. En el reparto destacan las caras conocidas de Stephen Rea y Christopher Eccleston.

Apta: Para todo el mundo, tal vez sea un tanto cruda, un tanto despiadada pero es de lo mejor que he visto en los últimos tiempos.

No apta: Para personas sensibles o que no gusten de las investigaciones policíacas y los personajes de moralidad difusa

Public Enemies

Public Enemies es una drama creado por Tony Marchant que consta de tres capítulos de una hora de duración. La serie sigue la relación entre Eddie, de 28 años de edad, quien acaba de salir en libertad condicional por haber estrangulado a su novia diez años atrás; y Paula, que se reincorpora tras una suspensión ya que uno de los delincuentes que supervisaba volvió a matar. La serie tiene unos actores y un guión estupendos, las reacciones, las miradas, los gestos todo está perfectamente medido y equilibrado, todo resulta dolorosamente creíble. Un drama que aborda un tema tan espinoso y delicado como la reinserción de los delincuentes en la sociedad y lo difícil que es adaptarse a la libertad y al paso del tiempo. Public Enemies lo hace con acierto, sin caer en sentimentalismos ni jugar con el espectador. Se agradece ver dramas tan bien armados e interpretados en la pequeña pantalla. La historia es compleja y la carga emocional muy dura, pero no por ello debemos amedrentarnos ya que Public Enemies es un ejercicio de buena televisión.

Apta: Para los amantes de los dramas y quienes busquen duelos interpretativos de gran altura

No apta: Para quienes busquen algo ligero, esta serie es bastante densa