Lo hace a través del tristemente conocido Chris Dodd, el jefe y cabeza visible de la MPAA, cuyas declaraciones acaban costando el descrédito de la sociedad y los estudios. Dodd aboga por el trabajo en conjunto de los estudios y Silicon Valley, entre otras cosas, para proteger la propiedad intelectual y construir legislaciones que puedan erradicar la piratería.

Sus declaraciones han tenido lugar durante la convención en Las Vegas de CinemaCon y son un claro ejemplo del camino que persigue Hollywood. Si en el pasado fue la industria "tecnológica" la que más luchó por derribar propuestas como SOPA o PIPA, la industria del cine no quiere que ocurra lo mismo con las propuestas que están por venir como es el caso de CISPA (aunque amparada en el término "ciber-seguridad").

Según cuenta Dodd:

La reforma debe venir mediante la mejora en las relaciones entre Hollywood y Silicon Valley. La piratería de películas causa estragos en los consumidores, los líderes creativos y todos los obreros que conforman la industria del cine.

El contenido necesita a la tecnología, la tecnología necesita al contenido, y la idea de que de alguna manera haya un perdedor está más allá de mi imaginación, no entiendo por qué la gente insiste en esto.

Queda claro que Dodd se refiere al reciente pasado, a la gran campaña iniciada a finales del 2011 por, entre otros, Google o Wikipedia en el Congreso para derribar SOPA. Una medida que escenificó claramente a un vencedor (Silicon Valley) y un vencido (Hollywood).

La MPAA representa a los principales estudios de cine y ha sido el principal promotor y defensor de legislaciones contra la "piratería". Quizá por esta razón el discurso del jefe de la sociedad ha cambiado algo. Según Dodd se debe buscar un nuevo camino para que el consumidor vaya a los cines:

El número de películas ilegales tomadas de los cines ha descendido desde el 2007 un 50%. Con todo, los consumidores necesitan incentivos constantes para acudir a la gran pantalla y no quedarse en sus hogares. Sólo en Estados Unidos, una tercera parte de la población ya no va al cine. Tenemos que traerlos de vuelta.

Aún así, el mensaje volvió a dirigirse hacia la búsqueda de una legislación que refuerce el copyright recordando que la caída de SOPA no fue una buena noticia para la industria:

Deberían haber hecho un mejor trabajo y hablar de las consecuencias del fraude de derechos de autor. La verdad es que ni el contenido ni las industrias de tecnología podrían sobrevivir sin una fuerte protección de la propiedad intelectual.

Finalmente dejó un mensaje que puede sonar a acuerdo entre "tecnológicas" y estudios:

Es posible que el 2012 sea el año en el que todos trabajemos juntos para hacer crecer el pastel en lugar de luchar por las piezas.

Y es que a diferencia de SOPA, la nueva legislación CISPA ya ha encontrado el apoyo de Facebook o Microsoft. Mañana jueves se debatirá en el Congreso y se espera una votación para el viernes.