Estos días estamos teniendo la ocasión de divisar en el cielo nocturno a Júpiter y Venus. Ahora se añade Marte al espectáculo. Tan brillantes son los planetas que la contaminación atmosférica y lumínica no son un obstáculo para que puedan contemplarse incluso desde el corazón de las ciudades. Tan solo las nubes pueden velarlos.

Marte se ha situado en oposición a la Tierra el día 3 de marzo. Es el momento en el que la Tierra se encuentra entre el Sol y Marte. Todo un hemisferio marciano se puede ver iluminado desde nuestro planeta. Esta oposición ocurre cada dos años y dos meses.

Además, el 5 de marzo será el momento de máxima aproximación entre ambos planetas en los dos últimos años. Su distancia actual es de 99 millones de kilómetros. Esta es sin embargo una de las menores aproximaciones que regularmente ocurren. En 2003 se encontraban a 56 millones de kilómetros, algo que no ocurrirá hasta que transcurran 275 años más, en 2287.

Puedes observar el Planeta Rojo con unos prismáticos o con un telescopio pequeño con el que se ven los dos casquetes polares. También te puedes conectar a algunas de las múltiples webs astronómicas como Slooh Space Camera

Sin embargo, la mejor forma de contemplar el cielo nocturno es a simple vista. Del modo en que lo hicieron los hombres de la antigüedad, las civilizaciones griegas, mesopotámicas, asiáticas o americanas. Sin contaminación alguna, sin luz artificial, sin nada que hacer en las oscuras noches los hombres dedicaron mucho tiempo a ver el cielo, a catalogar las estrellas visibles, a observar regularidades en el movimiento de los astros y a hacer predicciones. Ellos vieron el mismo cielo que ves tú.

Los antiguos observaron que había unos cuerpos que se movían de forma distinta que las estrellas fijas. Los griegos los llamaron planetas, cuerpos errantes. Desde una perspectiva etnocéntrica no pudieron explicar con precisión su movimiento y no fue hasta la llegada de Copérnico cuando se aceptó que se movían alrededor del Sol. Marte precisamente era el más complicado de explicar ya que a veces retrocede en el cielo.

En su máximo brillo, el orden de los cuerpos celestes, la magnitud aparente, es: Sol, Luna, Venus, Júpiter, Marte, Mercurio, Sirio (primera estrella), Canopus (segunda estrella, situada en el hemisferio sur) y Saturno.

Durante las próximas semanas se pueden observar Júpiter y Venus por poniente. El día 13 de marzo llegarán a su máxima proximidad y con el brazo extendido solo se separarán dos dedos.. Marte aparece por el este y su máxima altura la alcanza a media noche. Incluso Mercurio se suma a la fiesta (aunque es muy difícil de ver). Y para rematar el cielo, Saturno se mostrará a partir de la medianoche. Todos los planetas visibles. Algunos en su máximo esplendor. Un cielo que no te puedes perder. Solo tienes que levantar la vista.