Richard O´Dwyer estudiante británico de 23 años y quien operaba el sitio TVShack, será extraditado a Estados Unidos para enfrentar cargos de infracción al copyright en ese país, gracias a la autorización de Theresa May, Secretaria de Estado británica.

Richard O’Dwyer no esta acusado de ningún delito en su país. El dominio de TVShack fue confiscado durante una de las operaciones “En nuestros sitios” de la agencia ICE, el brazo policial de la industria del entretenimiento en Estados Unidos y quienes iniciaron un procedimiento de extradición para juzgar al acusado británico bajo las leyes de propiedad intelectual estadounidenses.

TVShack no alojaba ninguna copia de material protegido sino que listas de enlaces a series y programas de televisión. Enlazar no es un crímen en Reino Unido y posiblemente tampoco en Estados Unidos -- si fuera así, el buscador de Google no podría operar en la forma que lo hace.

Estados Unidos y Reino Unido tienen un cuestionado tratado de extradición que tan solo hace dos semanas cobró a una víctima, Christopher Tappin de 65 años y quien ya fue entregado a las autoridades estadounidenses a pesar de las serias dudas y falta de pruebas que existen en torno a su caso. El día de hoy, Richard O´Dwyer se une a una lista que deja, una vez más, al gobierno de David Cameron en el suelo.

La madre de Richard, Julia O’Dwyer declaró para BBC que el gobierno británico ha vendido a su hijo:

La vida de Richard - sus estudios, oportunidades y seguridad financiera — esta siendo dañada, quien sabe por cuanto tiempo más, porque el gobierno británico no ha introducido los cambios necesarios en las leyes de extradición.

Los Estados Unidos vienen por el joven (Richard O´Dwyer), el viejo (Chris Tappin) y el enfermo (Gary McKinnon) y nuestro gobierno esta pavimentando el camino.

Si Richard cometió un crímen en este país, que sea juzgado en este país.

El capítulo “Repensar la piratería” del estudio Piratería de Medios en Economías Emergentes describe muy bien el tipo de justicia espectacular que las industrias del entretenimiento buscan para dar escarmientos masivos con este tipo de casos:

Bajo estas circunstancias, todo control tiene un carácter fuertemente arbitrario. En su peor faceta, es teatral, politizada [...]

En estos casos, la pena no es tratada como justicia proporcional sino como una ocasión para educar al público. En muchos países, la vigencia de penas elevadas para infracciones individuales significa que casi todos los casos pueden terminar en sentencias apabullantes.

Estos casos de alta visibilidad demuestran que los grupos de la industria y algunos fiscales están dispuestos a aprovechar las penas más altas permitidas por los cambios recientes en las leyes nacionales de PI.

Lo que es materia de debate es si semejante publicidad le produce más daños que beneficios a los esfuerzos de la industria por controlar la piratería.

Además de que el sistema de copyright se cae a pedazos por su propio peso, los monopolios intelectuales son una bestia herida, que en vísperas de la evidente derrota que SOPA significo para su retórica anti-piratería, continúan manipulando los sistemas de justicia para defender lo indefendible.

La autorización de la extradición de Richard O’Dwyer no solo es vergüenza absoluta, sino una tragedia y un abuso de poder que sienta un precedente que sin duda tendrá consecuencias negativas para la sociedad y la industria misma.

La madre de O´Dywer declaró que van a explorar todas las alternativas legales para evitar se consume la extradición, para lo cual tienen únicamente 14 días que comenzaron a contar desde el día 9 de marzo, fecha en que la Secretaria May firmó esta deplorable autorización.

La madre de Richard, Julia O´Dwyer, nos recuerda a todos:

La próxima vez, el siguiente puede ser tu hijo.