DARPA, la agencia de investigación dependiente del Departamento de Defensa de Estados Unidos, tiene abiertas distintas líneas de investigación y, entre todas ellas, la robótica ocupa un lugar bastante importante. Proyectos como PETMAN, AlphaDog o los insectos-espía con sensores son un ejemplo de la importancia que da el Departamento de Defensa a la integración de robots y sistemas automáticos dentro del campo de la defensa y la inteligencia. Poco a poco, la agencia va desvelando algunos de los resultados de sus investigaciones (no sé si por transparencia o para mostrar lo que son capaces de hacer) y, en esta ocasión, han mostrado un sistema de suspensión robótica que permite a los vehículos terrestres adaptarse al terreno mucho mejor, evitando golpes y movimientos excesivamente bruscos.

¿Para qué sirve la suspensión? En general, la suspensión de un vehículo sirve para absorver las irregularidades del firme por el que pasa un vehículo y, así, adaptarlo al terreno para que no sufra con los baches e irregularidades. Aunque los vehículos tengan estos sistemas que se adaptan al firme, siguen notando las irregularidades, sobre todo, si van a grandes velocidades y, en ciertas aplicaciones, la adaptación y la absorción de los impactos es algo crítico.

Un vehículo de desactivación de explosivos o un transporte de mercancías peligrosas necesitan una gran estabilidad y, lógicamente, no pueden permitirse el lujo de realizar movimientos bruscos o que la carga se mueva o pegue un golpe. El programa M3 (Maximum Mobility and Manipulation) de DARPA busca, precisamente, dotar a las tropas de mejores vehículos mucho más versátiles y adaptables y, dentro de las acciones programadas dentro de la investigación, se ha desarrollado un sistema de suspensión para el iRobot 510 PackBot, un robot oruga comercial que gracias a esta mejora puede avanzar mucho más deprisa a la vez que se adapta mucho mejor a cualquier tipo de terreno.

Gracias al sistema de suspensión robótico, el robot puede subir por pendientes más pronunciadas, mejorar su manioabrabilidad y reducir la fuerza de cualquier tipo de impacto sobre la carga el vehículo (un salto o un bache).

De hecho, el programa M3 ofrece una visión 360º de todo el proceso de desarrollo y fabricación de sistemas de control y movilidad de vehículos puesto que aborda el desarrollo de herramientas de diseño, metodologías de fabricación, métodos de control y el desarrollo de prototipos de demostración cuyas funcionalidades no tienen que aplicarse exclusivamente al campo militar sino que también pueden exportarse a otros ámbitos y entornos.