La cadena del pavo real, es decir, la NBC por fin ha estrenado Awake. ¿Y qué decir del piloto? La palabra que me viene a la mente es sensacional. Por desgracia, la calidad está reñida con las audiencias y el hecho de que su carta de presentación fuese soberbia no augura que logre mantenerse en antena, además, como siempre digo, hay que ver al menos tres o cuatro capítulos de una serie para saber si tiene o no tiene potencial. Aún así, el capítulo emitido el pasado 1 de marzo es de los que se recuerdan con gusto. La serie ha sido creada por Kyle Killen, responsable de Lone Star, y cuenta con la producción de Howard Gordon, responsable de productos tan sólidos como 24 y Homeland.

Awake reunió la noche de su estreno 6,24 millones de televidentes y marcó un 2.0 en la demo. No es una mala cifra pero tampoco son números como para echar cohetes, sobre todo si tenemos en cuenta que competía con The Mentalist y con reposiciones de la ABC. El segundo capítulo tendrá, seguramente, menos seguidores y ya veremos en cuanto se estabiliza.

El reparto está encabezado por Jason Isaacs, conocido por su papel en la saga de Harry Potter. Le acompañan Laura Allen, Dylan Minnette, Steve Harris, Wilmer Valderrama, B.D.Wong, Cherry Jones y Michaela McManus.

La historia

Uno de los problemas de Awake es que su trama es poco convencional. El protagonista, Michael Britten (Jason Issacs) es un detective que tras sufrir un accidente de coche junto a su mujer y su hijo vive en dos realidades diferente. En una de ellas su mujer (Laura Allen) ha muerto y su hijo ha sobrevivido; en la otra, es su mujer la que sigue con vida y su hijo (Dylan Minnette) el que yace bajo tierra. Para diferenciar ambas realidades Michael lleva una pulsera roja y otra verde.

Las diferencias entre ambos mundos van más allá. Hagamos un pequeño esquema para tenerlo todo más claro.

Realidad Roja: El nuevo compañero de Michael es el detective Efrem (Wilmer Valderrama). Su terapeuta es el Dr. John Lee (B.D.Wong), su mujer está viva y su hijo muerto y su antiguo compañero Isaiah Freeman (Steve Harris) es transferido.

Realidad Verde: El compañero de Michael es Isaiah. Efrem es un simple policía. La teraupeuta es la doctora Judith Evans y el hijo ha sobrevivido y recibe clases de tenis de Tara (Michaela McManus).

Así explicado queda más claro. Michael vive en dos realidades diferentes interconectadas gracias a él, único en darse cuenta de lo que está sucediendo. La premisa es propia de la ciencia ficción pero el tratamiento es dramático y también juega con el procedimental tipo CSI, Criminal Minds o Castle. Michael parece asumir su extraña situación con relativa calma, mientras que los dos terapeutas intentan ayudarle a discernir cual de las dos realidades es la auténtica. Lo cierto es que cualquiera de las dos podría serlo; es más, hay una tercera opción de la que no se habla pero que el espectador intuye, que Michael podría estar muerto o en coma. Los fans de Life on Mars, saben a lo que me refiero.

Dos mundos, un nexo

Al principio, es complicado, entender el juego mental que nos propone Awake, ya que ambas realidades son similares.El drama familiar y personal de Michael está muy bien tratado, y Jason Isaacs está más que correcto en la piel de un hombre incapaz de saber donde está su lugar. Un hombre que es incapaz de renunciar a lo que más quiere en el mundo: su mujer y su hijo.

Por otro lado tenemos la parte policial o procedimental, en cada capítulo tendremos casos que se verán conectados, Michael es el único que lo sabe y el único capaz de solucionarlos. Tal vez esta sea la parte más débil de la trama. Y a mayores podremos seguir las sesiones de Michael con sus terapeutas. Soberbios ambos actores y magníficas las conversaciones que se suceden en la sala de consulta. Cada terapeuta tiene su estilo y su personalidad, ambos tratan de curar y convencer a Michael de que está en la realidad, y ambos tienes buenos y sólidos argumentos. Estos momentos son de lo mejor que he visto en televisión en los últimos meses, y la facilidad con la que Isaacs se desenvuelve resulta casi insultante. Me repito: magnífico.

Para diferenciar un mundo del otro se juega con las tonalidades y los colores, provocando un reconocimiento inmediato de la realidad roja y la realidad verde. Esto podría resultar confuso, pero si atendemos al piloto, todo tiene sentido. La narración no se hace confusa y la historia de Michael fluyen con franca naturalidad. El estilo cinematográfico de Awake ayuda a dotarla de tensión y ritmo.

Resumiendo

Awake funciona, ya no sólo por lo interesante de su premisa sino también por lo bien contada y planteada que está y por un grupo de actores que resultan interesantes y creíbles, aportando gran sensibilidad y cercanía a sus personajes.

La serie avanzará, espero que sobreviva a su primera temporada, y el misterio será averiguar que pasa realmente. ¿Qué realidad es la auténtica? ¿Quién sobrevivió y quien murió? ¿Está Michael loco, vivo, muerto? Las posibilidades son muchas y todas ellas atractivas. Un piloto sorprendente que engancha y que transmite melancolía, sencillez e intriga en cada plano, en cada frase. Recomiendo encarecidamente su visionado.

Foto: Pop Tower