La semana pasada Facebook presentó su tan esperada Oferta Pública Inicial. La publicación del tan esperado documento S-1 necesario para ello detalla muchas de las cifras y procedimientos de esta Red Social y ha sido clave para poder tener una visión mas clara de como opera en realidad. Sin embargo no es la única documentación que tiene que hacerse pública previa a la venta de acciones y que saca a la luz detalles de cómo y por qué Facebook hace las cosas.

El miercoles en la tarde Facebook presentó un documento llamado Adendo de Desarrollador No. 2 ante la SEC (U.S. Securities and Exchange Commission) que describe la relación comercial y tecnológica entre Facebook y su principal socio, la compañía de juegos Zynga. Sin embargo, lo interesante no es necesariamente lo que sucede entre Zynga y Facebook sino un anexo casi al final de este documento llamado Declaración de Derechos y Responsabilidades. ¿Qué es lo que hace a este anexo tan importante? Porque gobierna la relación entre Facebook y sus usuarios. Es a lo que todos hemos estado de acuerdo en el momento que abrimos y usamos una cuenta en la red social.

Lo que se describe en él son los poderes esencialmente absolutos que Facebook se concede sobre nuestras cuentas e información. Hay mucho que se podría comentar pero varios puntos merecen menciones especiales. A continuación traduzco algunos de los mas importantes:

  • No usará su perfil privado para su propio beneficio comercial (como vender sus actualizaciones de estado a un anunciante).
  • No enviará o posteará de alguna manera comunicaciones comerciales no autorizadas (como por ejemplo spam) en Facebook.
  • Si desactivamos su cuenta, no creará otra sin nuestro permiso.
  • Si selecciona un nombre de usuario para su cuenta nos reservamos el derecho de removerlo o reclamarlo si lo creemos apropiado.
  • En el caso de cambiar o desactivar su número de teléfono móvil, actualizará su información de cuenta en Facebook antes de 48 horas.
  • Para contenido cubierto por derechos de propiedad intelectual, como fotos o video ("contenido PI"), específicamente nos otorga el siguiente permiso, sujeto a su configuración de privacidad y aplicaciones: nos concede una licencia no-exclusiva, transferible, sub-licensiable, libre de regalías y mundial para usar cualquier contenido PI que postee en o en conexión con Facebook ("Licencia PI"). Esta Licencia PI termina cuando borra su contenido PI o su cuenta a menos que su contenido haya sido compartido con otros, y ellos no lo hayan borrado.

Si, efectivamente Facebook tiene todas las cartas. Por ejemplo, debatiblemente el tener un botón de "Me Gusta" o "Compartir" podría hacer que el contenido de un sitio cayera bajo esta última cláusula. Y si bien muchas de las condiciones que se describen son al menos difíciles de monitorear y comprobar, hacen que Facebook esencialmente tenga manos libres para borrar o restringir cualquier cuenta cuando le parezca conveniente y disponer de nuestro contenido aunque en teoría nuestra propiedad jamás queda en duda. Vaya alivio.

Irónicamente estas condiciones jamás han sido secretas, y sin embargo todos las hemos aceptado explícitamente, tanto personas como sitios y compañías. El hecho es que las bases bajo las que hemos construido nuestra relación con esta Red Social son peligrosamente endebles y nos ponen en seria desventaja en caso de cualquier problema o conflicto de criterios. Confiemos en que nunca atraigamos la atención de Facebook por las razones equivocadas, que lamentablemente pueden ser muchas.