Nuestro sistema legal no reconoce la naturaleza derivativa de la creatividad. En cambio, las ideas son consideradas propiedad, lotes únicos y originales con fronteras distintivas. Pero las ideas no son tan ordenadas. Tienen capas, estan tejidas entre sí, están enredadas. Y cuando el sistema entra en conflicto con la realidad… el sistema empieza a fallar.

Este conflicto con la realidad se llama propiedad intelectual. Un sistema que originalmente fue creado para incentivar la creación y la innovación a cambio de enriquecer el dominio público, es decir, beneficiar a los demás una vez que el privilegio de explotación expiraba. Originalmente era de 14 años, hoy en día es de 50, 75 o 100 años, después de la muerte del creador.

El cuarto y final episodio del documental “Eveything is a remix” de Kirby Ferguson aborda el problema que la propiedad intelectual representa hoy en día para la sociedad entera de una forma demasiado clara: copiar, transformar y combinar es la evolución misma, todas las ideas están hechas de otras ideas. Y quien te diga lo contrario simplemente miente.

Quienes mienten son aquellos que creen que las ideas son propiedad, específicamente propiedad intelectual. Quienes confunden la autoria con el privilegio de explotación de una obra, quienes muchas veces no son los autores. Quienes dicen que copiar es robar. Quienes piden que así como se bloquea la pornografía infantil se deben bloquear a los sitios que enlazan a material producido por grandes corporaciones. Quienes creen que su organización de lobbying tiene más razón que millones de ciudadanos en todo el mundo. Quienes creen que la cultura y la innovación son únicamente un negocio.

Fergurson lo describe perfectamente, la influencia del mercado es lo que transformó a las ideas en una unidad comercial que lo único que provoca es juicios que representan pérdidas millonarias que bien podrían ser invertidas en innovación y empleos. Sin mencionar la inmensa pérdida de tiempo.

El lenguaje de “robar propiedad intelectual” es un jargon que solo aquellos que creen que las ideas son propiedad y no parte de la evolución, utilizan. Un gran ejemplo que presenta el documental es Steve Jobs -- quien alguna vez declaró que "todos robámos propiedad descaradamente" y años después decidió destruír a Android porque era un producto robado. El resultado de esta destructiva forma de pensamiento territorial, es que hoy en día la industria de los dispositivos móviles esta atrapada en un espiral de patentes que promueve todo, menos la innovación.

Afortunadamente, muchos de nosotros no vemos a las ideas como propiedad absoluta y valoramos otras prácticas culturales milenarias como el copiar, compartir y hasta respetar la atribución. Lo cual no significa que una idea es intocable, tampoco que tienes que demandar y fundir en la cárcel o extorsionar monetariamente a quién lo haga, como lo hacen las hipócritas empresas que promueven el la cultura de respeto a la propiedad intelectual.

Everything is a remix concluye haciendo a un invitación a que no dejemos que gobiernos, corporaciones o lobbystas decidan la dirección de la evolución social, como sucede con el ACTA. El hecho de que los privilegios de explotación de una idea tengan tanta protección hoy en día, no significa que es lo que necesitamos y nos beneficia.

La propiedad intelectual es hoy, un error en el sistema que se tiene que reparar urgentemente. Para hacerlo, también vamos a tener que compartir muchas ideas.