El día de hoy el negociador responsable de ACTA en Europa, el Comisionado de Comercio Karel De Gucht, anunció en conferencia de prensa su intención de enviar al tribunal máximo de justicia en Europa el documento para verificar su compatibilidad con los derechos fundamentales de los ciudadanos de la Unión Europea.

Estoy contento de anunciar que esta mañana mis colegas comisionados discutimos y acordamos en general mi propuesta de enviar el tratado ACTA a la Corte Europea de Justicia.

Estamos planeando pedir al más alto tribunal que determine si ACTA es incompatible -- en cualquier modo -- con los derechos fundamentales y libertades de la Unión Europea, como la libertad de expresión, la protección de datos y el derecho a la propiedad, en el caso de la propiedad intelectual.

Me detengo aquí. La Corte de Justicia va a responder a las preguntas que se le hagan. El punto crucial aquí es qué se va a preguntar. Puede ser que ACTA sea compatible con los derechos fundamentales -- aunque existen muchos estudios que lo niegan -- para la Corte, sin embargo, ¿cómo se garantiza que ACTA permanezca compatible y no vaya a ser modificada en sentido contrario por el Comité que el tratado pretende crear? Solo para empezar tengo esa pregunta.

De Gucht continua:

Creo que la Comisión Europea tiene la responsabilidad de proveer a nuestros representantes parlamentarios y al público en general como la más extensa y detallada información disponible. De modo que este recurso permitirá que la corte máxima en Europa pueda hacer clarificar independientemente la legalidad del tratado.

El nuevo negociador del Parlamento Europeo, David Martin, y quien fue nombrado después de la renuncia de Kader Arif al negarse a ser parte de lo que llamó "una farsa", no ha demostrado una postura muy clara hasta el momento (a pesar de que su partido insiste que no esta a favor de ACTA), pero celebra la decisión del Comisionado De Gucht.

Sin embargo, este movimiento de la Comisión es visto por algunas organizaciones y facciones políticas como una movida para ganar tiempo y reducir un asunto político -- el cual es la necesidad de reformar el tóxico régimen de la propiedad intelectual -- a un asunto meramente legal y administrativo.

La Quadrature du Net emitió un comunicado en el cual condena que esto sea usado para difuminar el debate crucial que ha surgido de la oposición al ACTA. Y es que no se debe perder de vista el profundo espíritu anti-democrático de ACTA:

ACTA es peligrosa porque su objetivo es darle la vuelta a la democracia y porque su lenguaje vago puede interpretarse de muchas formas represivas por los signatarios y los jueces. La Comisión parece estar asustada del ardiente debate en torno al ACTA y del creciente reconocimiento de que el sistema actual está roto, y que va a llevar a una muy necesaria reforma del copyright en beneficio del arte, la cultura y la innovación en la era digital. No hay debate legal que pueda arreglar ACTA o darle la legitimidad de la cual carece por diseño.

La cuestión es si De Gucht esta enviando ACTA a la Corte de Justicia para obtener la respuesta que el quiere por medio de la pregunta indicada. La Quadrature propone algunas preguntas, que obviamente, no están siendo consideradas:

  • ¿Una interpretación amplia de las sanciones criminales que ACTA propone (para "infracciones en escala comercial", incluyendo "habilitarlas o permitirlas") puede ser usada como un arma de bullying para que la industria del copyright presione a los actores de Internet a implementar medidas represivas en los contratos?

  • ¿Es el ACTA necesaria en un momento donde enfrentamos un conflicto frontal entre las políticas represivas de copyright y los derechos fundamentales, y qué otros caminos pueden tomarse, como una reforma positiva que tome en cuenta las nuevas prácticas culturales?

Cuando las protestas inciaron Karel De Gutch envió una carta a los parlamentarios pidiendo que no se hiciera caso a las protestas.. Más tarde en una reunión con parlamentarios y organizaciones civiles, De Gucht declaró que las protestas masivas "no le impresionaban".. Aún más, un documento filtrado de una reunión de la Comisión Europea en la cual reconocen las protestas masivas, pero les dan poca importancia utilizando y las minimizan con el mismo lenguaje que el comunicado del IFPI de hace unos días. Vía Techdirt tenemos la traducción del memorándum:

Ultimadamente será difícil convencer a las organizaciones de la sociedad civil (de los beneficios del ACTA). Entre aquellos que representan, no se encuentran los intereses de una comunidad más amplia. Observamos que algunas de sus actividades específicas, no siempre corresponden a sus supuestas intenciones democráticas.

Vaya proyección psicológica dicen en Twitter. Glyn Moody lo deja muy claro: la Comisión Europea no tiene idea de a quien sirve y no entiende que es su arrogancia lo genera desconfianza y la reacción de rechazo en las calles.

Sin embargo, Karel De Gucht, pretende que nadie sabe lo anterior y en cambio expresó el día de hoy:

Pero quiero ser claro: comparto las preocupaciones por los derechos fundamentales de la gente. Le doy la bienvenida a toda la gente que ha expresado sus preocupaciones tan activamente -- especialmente acerca de la libertad en el internet.

No es la primera vez que De Gucht demuestra su arrogancia y esta vez no olvida reiterarla:

Creo que es un paso necesario poner al ACTA ante la Corte Europea de Justicia. Este debate debe basarse en hechos y no en la desinformación y rumores que dominan los sitios de social media y los blogs en las últimas semanas.

La desinformación en torno al ACTA ha sido contenida y combatida especialmente en blogs y gracias a las ONGs y parlamentarios que hacen su trabajo, es solo ahora que los medios tradicionales se han dado a la tarea de explicar (muchas veces pésimamente) lo que sucede debido a que es un problema de una magnitud política bastante grave, por decir lo menos. La desinformación es producto de la opacidad de las negociaciones de las cuales estuvo Karel De Gucht a cargo por años y que hoy nos dice:

Terminemos con esta niebla de incertidumbre y pongamos el ACTA en la luz de nuestra más alta e independiente autoridad judicial: La Corte Europea de Justicia.

Supongo tendríamos que aplaudir, pero yo además de reírme, más bien me pregunto ¿por qué no lo hizo antes de firmar el tratado?

El grupo parlamentario EPP celebra la decisión:


Pero otros MEPS no son tan fáciles de convencer por la diplomacia de De Gucht, afortunadamente. La MEP Nessa Childers cree que la decisión de la Corte puede tomar de uno a dos años.

Por otra parte el vocero del grupo parlamentario de los Socialistas-Demócratas emitió un comunicado en el cual considera que el recurso de la Corte de Justicia "es solo el primer paso".

El MEP Jan Albrecht del Grupo de Los Verdes por su parte declaró:

La decisión de enviar el ACTA a la CJE esperemos que sea el clavo en el ataúd de este extendido e innecesario acuerdo. Los Verdes hemos pedido desde hace mucho este recurso, por tanto, damos la bienvenida a esta tardía decisión como un paso importante para asegurar que ACTA no se implemente en Europa. El Acuerdo nunca debió de haber sido concluido en primer lugar, debido a las serias preocupaciones en torno a sus medidas y sus sombrío proceso de negociación.

El resultado de la evaluación legal no va a reemplazar el proceso político de verificación del acuerdo y el reconocimiento de sus amplias consecuencias.

ACTA bloquearía la muy necesaria reforma a la ley de copyright en la Unión Europea y en cambio, llevaría a un abusiva y represiva protección del copyright que ignora los derechos básicos de los ciudadanos.

Personalmente, me parece buena opción que la Corte Europea de Justicia evalúe el ACTA, y solo sí se hacen las preguntas indicadas y se evalúa el impacto que tendría este desafortunado tratado, que en democracias sólidas, no debería siquiera de existir.

ACTA fue creada de espaldas a la legitimidad y esto es irreparable. Pero además el tratado debería de ser rechazado a la brevedad posible y no extender su patético proceso más tiempo, ya que esto solo le pone el pie a la reforma legal que eventualmente sucederá.

La sociedad ya cambió, solo nos falta que se escriban las leyes que den protección a nuestras nuevas normas sociales y culturales. Al menos yo, no pretendo esperar 10 años más.

Imagen vía Sparklig