La asociación entre Edgar Wright, Nick Frost y Simon Pegg es de sobra conocida, mientras que Wright escribía y dirigía Hot Fuzz (2007) y Shaun of the Dead (2004); Pegg co-guionizaba y protagonizaba ambas películas junto a Nick Frost. Gracias a estas dos gamberradas cinematográficas se dieron a conocer al gran público; pero no era la primera vez que Simon Pegg y Edgar Wright coincidían; ya habían trabajado juntos en la comedia Asylum (1996), en cuyo reparto estaba incluida Jessica Hynes; y repitieron en Is It Bill Bailey?(1998). En 1999 las estrellas se alinearon y los genios creativos de Wright, Pegg, Hynes y Frost se unieron para presentar, en Channel 4, la comedia Spaced.

La serie fue creada por Pegg y Hynes; y los catorce capítulos de Spaced fueron guionizados y protagonizados por ellos. Wright se hizo cargo de la dirección; mientras que Nick Frost tenía un papel secundario en la historia. Spaced se emitió durante dos temporadas, cada una de ellas compuesta por siete capítulos de unos 25 minutos de duración.

Se habló de hacer una tercera temporada que nunca llegó a prosperar y también se habló de un posible remake americano que hizo que los fans pusiesen el grito en el cielo. Spaced es una obra acabada, breve, dinámica, divertida y plagada de referencias a la cultura popular. Veamos que tiene que ofrecer.

La historia y los personajes

Daisy (Jessica Hynes) rompe con su novio; Tim (Simon Pegg) es abandonado por su novia. Ambos se encuentran compartiendo mesa en un bar, Daisy busca piso, Tim lee el periódico. Se hacen amigos y deciden hacerse pasar por una pareja para conseguir un buen piso. Se presentan ante la casera, Marsha Klein (Julia Deakin) y, sin dificultades, se hacen con el piso. A partir de ese momento tendrán que vivir juntos y mantener la farsa para que Marsha, que vive encima, no descubra el engaño. Hay más personajes en la serie, por ejemplo, Brian (Mark Heap) el vecino de abajo, un artista conceptual algo loco. Twist (Katy Carmichael) la mejor amiga de Daisy, una chica que no ve más allá de sus narices, bastante cruel y egocéntrica. Mike (Nick Frost) el mejor amigo de Tim, un fanático de las armas y del mundo militar.

Los protagonistas, Tim y Daisy, son dos veinteañeros de Londres; ambos viven a la deriva, sin expectativas de futuro, con trabajos puramente alimenticios. Tim es un gran dibujante, espera triunfar en el mundo del cómic, pero mientras trabaja en una tienda de cómics. Daisy es una periodista freelance incapaz de escribir, siempre está bloqueada. Ellos son el epicentro de la serie, y alrededor de su piso y de su relación se orquestan Spaced.

¿Por qué hay que verla?

Creo que el chiste central de Spaced, y el motivo por el que tiene ese encanto, es el hecho de que los personajes están tan gobernados por la cultura pop y los medios, que sólo pueden pensar en esos términos - Edgar Wright

Han pasado muchos años desde su estreno pero su humor sigue siendo efectivo y reconocible. Está considera una de las mejores comedias británicas de la historia y no me extraña porque este estrambótico grupo de amigos vive situaciones y aventuras que pivotan entre lo cotidiano y lo surrealista como las discusiones modo tekken, el tiroteo ficticio o el día que se van a la discoteca.

Spaced es un torrente de referencias: series, películas, cómics, videojuegos... todo está condensado en estos 14 capítulos. Star Wars, Buffy, Resident Evil, Doctor Who, X-Files, X-Men, Matrix.... solo por nombrar las más evidentes. La serie es muy divertida y es imposible no encariñarse con los personajes, incluso con Colin el perro.

Pero no todo es positivo, yo admito que tardé cuatro capítulos en engancharme a la serie, y si tenemos en cuenta que sólo tiene catorce da la sensación que no despega, de que le cuesta arrancar. Eso es algo que molesta, sobretodo si hablamos de comedias. Sin embargo, una vez que entramos en el universo creado por Simon Pegg y Jessica Hynes no podremos dejarlo hasta que ellos nos dejen con la miel en los labios y con ganas de más tras catorce episodios.