Estos días de navidad han estado "adornados" por la visita de un cometa, el cometa Lovejoy (C/2011 W3), que fue descubierto por un astrónomo aficionado llamado Terry Lovejoy el 27 de de noviembre de 2011. Este cometa fue clasificado como un cometa del tipo kreutz sungrazer, puesto que su órbita excéntrica pasa muy cerca del Sol. A mediados del pasado diciembre, el cometa entró en la corona del Sol y pasó a 140.000 kilómetros de distancia de la superficie solar sin desintegrarse, un fenómeno que no volverá a ocurrir (si el cometa no se desintegra) hasta dentro de 314 años. Durante esta "visita", el cometa fue visible durante los días 21 a 26 de diciembre desde la Tierra y también desde un sitio privilegiado: la Estación Espacial Internacional. Desde este maravilloso mirador, la tripulación pudo realizar fotografías de este cometa que han sido montadas en un bello timelapse publicado por la NASA.

La secuencia de fotos fue tomada por la tripulación de la expedición número 30 de la Estación Espacial Internacional, concretamente por el veterano comandante Dan Burbank durante los días 21 a 26 de diciembre de 2011. En una serie de 5 vídeos que la NASA ha unido en uno único, podemos ver el cometa Lovejoy desde distintas perspectivas que dependen de la situación de la Estación Espacial Internacional con respecto a la Tierra.

La primera secuencia está captada sobre el cielo del oeste de Sudamérica, con vistas al Océano Pacífico, la segunda secuencia está tomada sobre el suroeste de las Filipinas al este de Queensland en Australia y, durante la tercera secuencia, los astronautas utilizaron una cámara de infrarrojos para captar el cometa (de ahí el color rojizo de la imagen) desde el cielo de Océano Índico (noroeste de las Islas Kerguelen al noroeste de Malasia).

La cuarta secuencia del vídeo está tomada sobre el cielo de Madagascar, en la que podemos observar, en la parte baja de la secuencia, unas luces amarillas y anarajadas sobre la Tierra que se deben a la dispersión provocada por la atmósfera sobre la luz del Sol. Finalmente, la última de las secuencias, se tomó en una de las primeras noches de avistamiento con la Estación Espacial Internacional situada sobre el noroeste de Australia y Nueva Zelanda.

La verdad es que vale la pena dedicar unos minutos a recrearse en las imágenes captadas por el comandante Burbank porque son espectaculares.