Ayer nos enterábamos de un dato ciertamente revelador. A través de la página YouHaveDownloaded sabíamos que desde una de las IP de la RIAA se habían descargado hasta 60 capítulos de Dexter. Si lo aplicáramos a las mismas leyes que ellos mimos promulgan contra la piratería, equivaldría a una multa de 9 millones de dólares por la descarga (a 150 mil por obra). Bien, la respuesta ante tanta crítica no se hecho esperar, la organización habla de misteriosos "terceros" que habrían utilizado sus IPs para descargar material ilegal… mismo argumento que los usuarios intentan aplicar en su defensa por los miles de juicios por presunta piratería que lleva a cabo la propia RIAA.

Hace unos días y a través de la web rusa se llevo a cabo la investigación. De la misma se obtuvieron que RIAA y Homeland Security entraban a formar parte de los "piratas" junto a Sony, Universal, SGAE, Moncloa, el gobierno de Sarkozy o cualquier usuario en el mundo.

De la RIAA se recogieron hasta 6 direcciones IP registradas descargando material protegido por copyright. Toda una sorpresa y al parecer, incluso para la propia organización que promueve SOPA. En los registros se encontraron películas, software y varias series de televisión (incluyendo los 60 episodios de Dexter).

La respuesta de la RIAA ya ha llegado. Según han contado hace unas horas, el intercambio de archivos no fue por parte de la organización, sino por parte de un tercero que ha estado utilizando las direcciones IP para compartir y distribuir archivos online:

Esas direcciones IP son similares al bloque de las direcciones asignadas a la RIAA. Sin embargo, estas direcciones son utilizadas por un proveedor de terceros para servir a nuestro sitio web público. Como hemos dicho exteriormente, no son utilizadas por el personal de la RIAA para acceder a Internet.

Cuanto menos suena extraño. Según la RIAA son IPs "similares", "símil" que utilizan para decir que son las mismas. No hay otras, esas son las IPs que se le asignaron. Por otro lado, la RIAA, una organización privada que lucha por erradicar la descarga y distribución de material con copyright, parece permitir el registro oficial de seis de sus direcciones IP para que otros las utilicen… y encima para descargar obras con derechos de autor.

Está claro que algo no cuadra en su defensa. Lo que sí está bastante claro es que, ya sean ellos o un tercero, ese material descargado proviene de sus IPs, y por la misma regla por la que demandan a miles de usuarios (más de 20 mil en los últimos años), ellos mismos deberían entender que una IP no es una persona y que esos juicios carecen de sentido común además de ser tremendamente injustos con el resto de mortales (usuarios). Han quedado retratados y podría ser el momento de retractarse.