La última tira de Calvin y Hobbes se publicó el 31 de diciembre de 1995. Desde entonces Bill Watterson, su creador se ha dedicado a dibujar paisajes y publicar antologías de su obra más conocida. Watterson empezó a publicar Calvin y Hobbes a finales de 1985. Durante diez años el éxito de la tira fue creciendo sin parar pero Watterson siempre fue un purista, un artista y sentía que el valor de los cómics no era reconocido por los editores y los diarios.

Y es que Calvin y Hobbes es mucho más que una tira cómica, es una auténtica obra de arte protagonizada por un niño de seis años y un tigre de peluche que cobra vida en manos del pequeño.

Calvin es un niño inteligente, hiperactivo, con mucha imaginación y que suele meterse en problemas varios mientras reflexiona sobre temas tan diferentes como los chicles, las niñas, la soledad o la muerte. Dentro de las historias de Calvin hay que destacar varios temas recurrentes como el capitán Spiff héroe galáctico, las cajas de cartón transformadoras o los muñecos de nieve. Y es que las tiras centradas en los muñecos de nieve eran tremendamente divertidas y originales.

Calvin es todo un artista del horror. Sus muñecos de nieve muestran escenas horripilantes donde los muñecos son torturados, devorados, mutilados o asesinados. Para el chaval lo que hace son auténticas obras de arte que representan a la perfección el estado social actual para sus padres algo que rechazan y preocupa. Lo cierto es que Calvin puede llegar a ser muy cruel con los muñecos y sus montajes bastante horripilantes, fruto de su desbordante imaginación.

El vídeo que tenéis a continuación muestra a unos brillantes y hermosos muñecos de nieve representando las tiras de Watterson. Una hermosa recreación del imaginario de Calvin y Hobbes.

Existe un libro que recopila las tiras sobre muñecos de nieve, se titula El ataque de los monstruosos muñeco de nieve mutantes. Si nunca habéis leído ninguna de las tiras os recomiendo que lo hagáis. Seguro que os cautiva el mundo creado por Watterson.