En 1979 George Miller estrenaría la primera película de la saga de culto Mad Max. Una epopeya post-apocalíptica mezcla de western y ciencia-ficción que nos situaba en un futuro incierto marcado por la violencia de las bandas. Bien, más de tres décadas después, la película que lanzó a un joven Mel Gibson al estrellato volverá a las salas de cine. George Miller ha anunciado una nueva trilogía para la saga junto al lanzamiento de un videojuego exclusivo de la primera parte.

Ahora queda saber lo mejor o quizá lo peor si pensamos en lo ocurrido en obras similares. A menudo la "revisión" de Hollywood por intentar volver a traernos obras del pasado acaba en productos sin sentido que poco o nada se parecen a los originales. Quizá este caso sea diferente ya que es el propio director es el que se embarca en el regreso de la franquicia.

De lo poco se se sabe por ahora del comienzo de esta nueva trilogía es que los actores protagonistas serán Tom Hardy y Charlize Theron y que el reboot lleva un título de Mad Max: Fury Road, título provisional para un proyecto que debía haber comenzado el año pasado pero que por culpa de las lluvias que cayeron en el desierto australiano se ha tenido que posponer. El plan es ahora comenzar la producción en abril del 2012, un reboot que finalmente será una trilogía tras las palabras de Miller:

Empezamos con la idea de Fury Road, pero luego comenzamos a hacer un segundo piso y un tercero... al final hemos escrito el guión de la segunda y la tercera está casi terminado. Nosotros nunca tuvimos esta intención, en principio sólo era parte de la exploración de los personajes...

Doug Mitchell, productor de Fury Road, arrojaba más pistas:

El presupuesto es confidencial, pero es enorme ..... Si es más de 100 millones de dólares es que es un gran presupuesto y este es más grande. Se ha especulado alrededor de los 200 millones de dólares, ni lo desmiento ni lo confirmo... Será una película masiva.

Queda claro por tanto y tras las palabras de Mitchell, que parte de la esencia de Mad Max, con ese aroma a serie B que tanta autenticidad y épica le daba, pasará a ser un producto dirigido a las grandes masas. No tiene porqué ser malo. Para los fans de la saga volver a ver a George Miller detrás de las cámaras para una nueva revisión de los clásicos ya era un sueño. Una nueva trilogía puede ser brutal.